Evaristo Moya Cavadas

NUESTRA SEMANA SANTA
Los pasados tiempos litúrgicos, final de Cuaresma, Semana Santa y Resurrección, los hemos vivido una vez mas como memorial. Dios en ellos nos reitera su amor y como acontecimiento actual. Dios nos dice siempre algo nuevo que es motivación para identificarnos con Ël en el día de su día.
He constatado positivamente la participación de mis feligreses en los actos religiosos de estos días: la celebración penitencial, la subida a Jerusalén en el Domingo de Ramos, la celebración de los sacramentos en el Jueves Santo y la adoración de la Cruz en el Viernes Santo, así como la explosión de gozo, por el paso de la muerte a la vida, es decir, la Resurrección.
Con el deseo que nos quedamos solo con lo que nos entra por los ojos, que sin ser malo, puede ser mejor, si lo acompañamos por una vida nueva en nuestro espíritu donde tratamos de levantar nuestras losas y nos solidarizamos con nuestros prójimos para ayudarles a levantar las suyas.
Que todos seamos receptores de la gracia de Dios, que nos ha dado opr su único Hijo.
Vuestro sacerdote
Evaristo Moya Cavadas