Un dolmen llamado "Cocinilla del Cura"

en Fuente el Fresno

 

 

 

 

 

 

 

Dolmen es una palabra que tiene 

un origen etimológico bretón,

 que significa mesa y así como tales,

 las deberían ver los hombres 

de épocas posteriores a estos monumentos.


Al hablar de megalitismo hemos de remontarnos hasta el 4500-4400 a.C. para hallar el origen de este fenómeno en las costas de bretonas de Francia.
El hecho es que, tras su nacimiento, el megalitismo sufrió una expansión que invadió el continente europeo y la cuenca mediterránea, sin olvidar las islas británicas. Este movimiento fue muy rápido, ya que hallamos monumentos megalíticos en Gran Bretaña, Irlanda, Sur de Francia, Portugal y España, que tienen fechas similares a los megalitos bretones.
A parte de su internacionalidad hay que destacar su homogeneidad tipológica, ya que los distintos monumentos son muy parecidos en los distintos países, aunque con pequeñas variaciones y localismos propios de una evolución arquitectónica que se desarrolló a través de más de tres milenios.

Para facilitar las cosas y ver similitudes,  presentaremos un cuadro en el cual se plasman las principales formas de sepulcros megalíticos,  dejando de lado manifestaciones como los Menhires o Cromlechs...
Túmulo o Cairn: una elevación artificial de tierra y piedra en el interior de las cuales se abren varias cámaras con su respectivo corredor.
Cistas y tumbas de Cofre: pequeños enterrramientos de uno o varios individuos, delimitados por pequeñas losas de piedra y cubiertos por un túmulo.
***** Sepulcro de cámara simple: parecido a las tumbas de cofre, lo que más grande y pensada para numerosas inhumaciones.
Sepulcro megalítico simple: a la cámara simple se le añade un corredor de acceso. Las piedras usadas en su construcción son más grandes. Lo cubre un túmulo.
Sepulcro megalítico complejo: el corredor se alarga y se multiplican las cámaras funerarias. El túmulo que lo recubre es enorme en algunos casos.
Sepulcros de corredor o Allée couverte: la cámara funeraria se alarga y adquiere condición de corredor; a veces tiene una antecámara de acceso. Pueden estar protegidos por un túmulo o no.

 

Los dólmenes son quizás los monumentos prehistóricos más conocidos por todos, aunque es frecuente tener una idea equivocada de ellos, de su arquitectura y de su uso.

La imagen decimonónica del dolmen-trilito o del dolmen-tabla (taula), formado por un castillo de tres piedras y relacionado con los cultos druidas, ha echado raíces de una manera tan profunda que a veces las explicaciones científicas chocan con la incredulidad popular. Esta es una de aquellas ocasiones en que el mito ha vencido a una realidad que es mucho más espectacular: 2.500 años de megalitismo en Europa, un pasado que nos identifica.

Actualmente conocemos que los dólmenes fueron tumbas de diferentes grupos culturales desde el neolítico hasta el calcolítico, destinadas para recibir diversos cadáveres, como si fuera el panteón de un clan o de la tribu. De sus formas, simples y complejas, formadas por multitud de losas y muros de piedra seca, siempre cubiertas por un túmulo de tierra y rocas, solamente conservamos frecuentemente las ruinas de su cámara funeraria.

 

 

 

 

 

 

 

 

"Desde el Paleolítico, en las civilizaciones agrícolas del Neolítico y en muchas regiones primitivas, en principio se daba el culto a los muertos, dándose a los restos humanos sepultura en cuidadosos enterramientos en el suelo de la casa o del huerto o en el suelo de cuevas naturales o artificiales cercanas a fuentes de agua, ríos ...

Como características generales, todos los sepulcros constan de una cámara, de planta cuadrangular y, a veces ovalada, de unas dimensiones similares en todos los ejemplares conocidos (3'5-4 metros de largo por 1'5-2 metros de ancho). Esta cámara está constituida por grandes ortostatos de piedra y está delimitada exteriormente por una plataforma elíptico/circular, formada por piedras de menor tamaño que, en la mayoría de casos se encuentra muy deteriorada. El acceso a la cámara se hace a través de una laja de piedra perforada, unida al exterior por un corredor bastante corto (entre 1-1'5 metros de largo).

Reconstrucción ideal de un Sepulcro megalítico 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 el nuestro está situado a escasos 1200 metros del pueblo

en la mitad de la ladera,

 después de cruzar la chorrera de "Los Calzones"

y disfrutar de la flora autóctona de la zona

 

llegamos a la "Cocinilla del Cura"

y de paso, comentar, que no está nada bien dejar "litronas, chapas de metal  y demás utensilios que mas bien parecen demostrar nuestra capacidad depredadora no sólo con el medio ambiente, esta vez también con lo que en realidad es un sepulcro megalítico en nuestros pueblo que bien merece una visita un poco más de atención y un poco más de respeto.

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