Poemas

 


 

 

 

DE  FLOR  EN  FLOR

 

No es más feliz la abeja

porque liba de flor en flor,

pues suele sentir nostalgia

cuando de la flor se aleja

y después recuerda su color.

 

La mariposa que vuela

rodeada de tantos colores,

siente tanta tristeza y pena

de no poder robar los olores

que las rosas y almacenan.

 

Lo mismo le pasa al don Juan

que va rompiendo corazones,

un día el tiempo le recordará

la nostalgia de tantos amores

que no le dejaron fragancia

sólo temor a recordar sus colores.

 

Sólo supo libar sufrimientos,

sólo supo sembrar sinsabores,

con los sentimientos inciertos

con que arrastró sus pasiones.

 

como se estremece el alma

cuando han pasado los años,

te arrepientes de los actos

que te dieron mala fama.

 

En el silencio de tu lecho

te preguntaras en soledad,

porqué te tomaste el derecho

de sembrar tanta infelicidad.

 

 

 

 

Juan Cano Rico (E Canchollo)    B-C-N. 20009.

 

DESPUES DE UNA GUERRA

 

Aquellos odios enconados

aquellas verdades a medias,

sentimientos mal intencionados

y las envidias encubiertas,

regaron solares patrios

con sangre de inocentes y poetas,

dejándonos sin los sabios

¡sembrando de cadáveres cunetas!

 

¿Dónde fue el conocimiento?

¿Dónde llegó la sinrazón?

nos dejaron sin cimientos

tapiándonos el corazón.

 

Como puede el mundo progresar,

como se puede atajar el hambre,

haciéndonos unos a otros matar

sembrando los campos de sangre.

 

No florecen los almendros

el campo ya no verdea,

nadie tiene sentimientos

cuando se acaba la guerra.

 

Se nos fue lo más preciado

quedamos sin juventud,

en ese tiempo tan desgraciado

cuando España perdió la luz.

 

Media España y otra media

debieron formar una sola,

sólo sumaron tragedias

y rencor que todo lo asola

con desgracias y miserias.

 

 

 

 

Setenta años han pasado

que nos dejaron el legado,

de tanto odio larvado

Hoy nadie parece querer recordar

que aquellos males engendraron

lo que no se debe repetir jamás.

 

B-C-N. 18 /12/ 2009.

 

 

En recuerdo de mi padre y de todos aquellos que lucharon, en aquella contienda atroz y sin sentido.

 

Juan Cano Rico (El Canchollo)

 

 

 

 

POETA DE TABERNAS

 

Poeta soy de tabernas

de garitos y de bares

alli donde la gente alterna

y nadie hace caso a nadie.

 

Donde el rey es el alcohol

que anulando voluntades

parece meter en formol

envidias, rencores y maldades

 

voceando voy mi pregón

donde no lo escucha nadie

de La Fuente a Malagón

quiero sembrar el donaire

¡que mi madre me dejó!

 

Entre risas y bullicio

entre humo de tabaco

declamar es un suplicio

¡¡Alli solo se escucha a Baco!!

 

Ser poeta de bajos fondos

no reporta beneficios

¡el alcohol nos pone tontos!

y nos causa gran perjuicio.

 

Estos profundos pesares

suele acarrearme a mí el vicio

de poner solo al servicio

de borrachos mis cantares.

 

 

Juan Cano Rico (El Canchollo)

FUENTE EL FRESNO Y SUS POZOS

 

Aquellos pozos que servían

para que el ganado abrevara

cuando los pastores iban

con ovejas por las cañadas.

 

Hoy sólo quedan sus nombres

de otros ni los brocales

¡lastima de aquellos hombres!

que sudaron a raudales

para encontrar las corrientes

con las cuales llenarles.

 

Estaba el del Agua Buena,

también había el del Almendro

¡que en noches de luna llena!

esta parecía meterse dentro.

 

Teníamos el de Camacho,

también el que decían Nuevo,

para uno había que andar un cacho

“el otro estaba casi en el pueblo”

 

Sólo nos quedan los nombres

gravados en el recuerdo,

de los que un día conocimos

fuentes y nacimientos.

 

A esas aguas que en La Mancha

muchos les tuvimos su aprecio

pues son la sangre que derraman

¡nuestros Montes de Toledo!

 

 

Juan Cano Rico (El Canchollo)  /2002/

 

 

 

 

PRIORATO DE SAN JUAN                       

 

¡yo no puedo borrar!

de mi mente y mi retina,

aquello que me hizo gozar

con dulzura repentina.

 

Aquellos campos tan verdes

¡el despertar a la vida!

dimensiones en las que pierdes,

el valor de la medida.

 

¿Cómo olvidar las viñas?

¿Cómo olvidar los llanos?

a mujeres entonces niñas,

que crecieron con los años.

 

¿Cómo olvidar la plaza?

los rincones y callejuelas,

bodegas oliendo a madrazas,

a tinajas desinfectadas

con azufre de “pajuelas”

y como nombrar Villarta

¡y no acordarse de Consuegra!

 

Eran los años de infancia

cuando todo más se recuerda,

todo se ve con preponderancia

e inusitada ¿magnificencia?

 

Alli estaban, la Casa los Frailes,

¡imponente! El Mesón del espejo,

aquellas cuadrillas que con sus bailes

de Goya ¡parecían bosquejo!

 

Todo esto que les cuento,

si van alli lo verán,

¡que de hadas no es el cuento!

Que son los campos de ¡San Juan!

                                                             Juan Cano Rico (El Canchollo)

 

UN NUREYEV MANCHEGO

 

Hoy quiero hablarles con sencillo verso

de este hombre que con bonito arte,

a La Fuente pone un bello estandarte,

como si fuera su amado universo

pues dentro su alma lleva gran parte.

 

Lo conocí cuando fue pregonero,

el día que con su arte nos deleitó

la tarde que con maestría interpretó,

seguidillas de quitarse el sombrero

con las que su buen hacer demostró.

 

Biznieto, nieto e hijo de Chiribitas,

familias honradas y laboriosas

de Divino y humano respetuosas,

de trato amable y formas exquisitas,

educados sobre todas las cosas.

 

Terpsícore  un día cruzó su camino

y le llevó a la capital de Europa,

alli sirvió su arte en plateada copa

y gravó su huella sobre noble pergamino,

pues él la danza lleva hasta en la ropa.

 

Con enorme belleza y plasticidad,

va difundiendo el arte y la cultura,

a la música añade la hermosura

para que el ritmo encuentre su libertad

a veces su energía otras su ternura.

 

Un nuevo Nureyev para LA Mancha,

tal vez un Billy Eliot para La Fuente,

pertenece a esa pléyade de gente

que un día marchó de esta tierra tan ancha,

que Fernando añora constantemente.

 

Que podría añadir con mi humilde rima,

que ensalce su quehacer en lejana tierra,

quien ama cultura y arte no yerra,

su recuerdo con buen hecho sublima

y bailando penas del alma entierra.

 

 

Para Fernando con mucha admiración de este Fuentero ausente cómo él. Un abrazo desde Barcelona. Juan Cano Rico (El Canchollo) 12/7/2012.    

    EL CIELO TIENE UNA DEUDA

 

¡Si de verdad hubiera Cielo!

sobradamente lo habría ganado,

por cuanto ella ya lleva pasado,

por el mucho llanto sin consuelo,

por el sufrimiento silenciado.

 

¡Y si de verdad hubiera Gloria!

a ella le correspondería un pedazo,

su alma no ha de pasar por cedazo,

cuando en la puerta cuente su historia

San Pedro no dará cerrojazo.

 

A Job Dios le sometió a la prueba

de perder cuanto en el mundo tenía,

a veces la vida es larga agonía,

viendo tanta pena se comprueba

que el resto de cosas son tontería.

 

A personas buenas e inocentes

la vida golpea con poca piedad,

y son tratadas con tanta crueldad,

poniendo a prueba si son pacientes

Dios debiera darles la santidad.

 

Ella fue sometida un mal día,

a una de las peores orfandades,

se quedó sin las hijas que tenia,

quedándose sin esa alegría

que roban Cielo y eternidades.

 

Como la bella flor del ciclamen

que crece con frio y adversidades,

supero tantas calamidades,

el nombre de quien les hablo es ¡Carmen!

es, lo mejor de mis amistades.

 

 

 

             LOS IDILICOS BALLESTEROS

 

Una coqueta ermita al borde de la carretera

con el dulce olor a pastos, romeros y jarales,

la banda de música con marchas procesionales,

Mediterráneo puro que no lo pinta cualquiera,

en una acera casas en la otra los pastizales.

 

Pintoresco, bucólico y tan lleno de tipismo,

que acompañando a toda esta gente en su procesionar,

sentí por dentro aquel cosquilleo que llega a emocionar,

algunos quizá pensarán con mucho escepticismo

que estas son sólo las fiestas de un alejado lugar.

 

En aquellos momentos pensé que estaba en Italia,

que de una película de Fellini era el rodaje,

mi memoria siempre guardará hermoso reportaje,

sin añadir ningún  artificio o parafernalia

conservo el alegre colorido de aquel paisaje.

 

Cerca de frescos arroyos, tamujos y junqueras,

está aquel pequeño y tan entrañable caserío,

con gentes sencillas de trato amable y nunca frio,

de Los Ballesteros pero de corazón fuenteras,

que no conocen en su quehacer  la palabra hastío.

 

Que allí ninguno vaya a querer campar por sus fueros,

pues aunque aquello quieran llamar anejo o pedanía,

de Fuente el Fresno esta gente tienen ciudadanía,

por nombre quisieron tomar el de Los Ballesteros,

¡bello lugar! para olvidar toda melancolía.

 

Asi les quise contar esta inolvidable historia,

de la procesión de su bella Virgen de la Fe,

genuina costumbre que en Barcelona no se ve,

estas pequeñas y sencillas cosas saben Gloria,

son el grato recuerdo que al corazón me se fue.

 

 

Juan Cano Rico (El Canchollo) 11/7/2011. 

AQUELLO QUE ME HACE FELIZ

 

Pocas veces el vaso de la felicidad rebosa,

pero hay lugares y ocasiones que esto sucede,

con lo más imple y liviano se consigue,

estando en contacto con lo bello e inmaterial,

con las cosas que verdaderamente llegan al corazón.

Hay lugares en los que se hace acopio de ilusión,

donde se regeneran las ganas de vivir

y la esperanza y la alegría son siempre cosecha,

donde una hora parece un minuto

y un día solo es un breve momento,

alli donde las montañas son pequeñas,

para no robar protagonismo al paisaje

y los campos son llanos cómo sus gentes.

Alli lleno mi equipaje de saludos y sonrisas,

de esperanzas, alegrías e ilusiones,

con las que alimento alma y corazón

para hacer llevaderas las soledades.

Hago acopio de las cosas buenas

y las fertilizo con cariño y amor,

para que germinen y se multipliquen

y asi poder ir por el mundo regalándolas.

Mis compañeros de viaje son versos y rimas

y bellas frases que a nadie quieren herir,

a quien me escucha, regalo la ilusión de mis poemas.

Del poco tiempo que dispongo doy buena cuenta,

Siempre considero que no lo malgasto,

el tiempo se es feliz con familia y amigos,

nunca es un tiempo malgastado.

Valoro con muy alto precio una sonrisa,

mucho más cuando de verdad son sinceras,

pues hoy en día suelen ser muy escasas,

si descubro la maldad, la falsedad y la malicia,

trato de obviarlas e ignorarlas,

no quiero que rompan la magia de un momento,

no quiero que nada ni nadie me haga cambiar,

pues siendo asi con muy pocas cosas soy feliz.

 

Juan Cano Rico (El Canchollo) Barcelona 1/7/2011.

UN CIEGO QUE ASI NO NACIÓ

 

Aquellos ojos no podían estar cansados,

apenas les dio tiempo de mirar la vida,

su ceguera a La Fuente dejó compungida

en los años por los jóvenes anhelados

cuando de la infancia hacemos la despedida.

 

Cuanta tristeza tener que ver los colores,

a través del archivo de nuestros recuerdos,

como para transformar en locos a cuerdos,

como si el tacto percibiera los colores

haciendo que un mal día los ojos sean los dedos.

 

Qué tristeza no ver el sol del amanecer,

y vivir en oscura noche sin estrellas,

sin poderlas mirar titilando tan bellas,

o los colores magenta de un atardecer.

En tinieblas quedaron las cosas aquellas.

 

Pobre al que un día se le volvió todo oscuridad,

el que tuvo que aprender a contar sus pasos,

aquel que no ve cuando están llenos los vasos

y líneas y formas para el son la inmensidad,

quien con blanco bastón cada día guía sus pasos.

 

Cierra los ojos para que asi te imagines,

el oscuro y negro vacio que él ahora ve,

piensa que él un tiempo vio pero ahora no ve,

en que hubo un día que este señor iba a los cines,

piensa en que toda su vida ciego no fue.

 

Yo lo conozco desde su más tierna infancia,

y fue cuando casi rayaba su pubertad,

cuando se abatió sobre él tanta fatalidad,

de quedar sus ojos en tan negra estancia,

para vivir en el reino de la oscuridad.

 

 

 

No lo veo desde hace más de cuarenta años,

aunque sé que por el duro mundo camina,

pues la oscuridad con la vida no termina,

él supo aceptar las penas y desengaños

de los duros golpes que regala la vida.

 

De tanta tristeza y empatía me emborracho,

de rabia se me parten alma y corazón,

porque no encuentro ningún sentido o razón,

de por qué aquel joven inocente muchacho,

Dios quiso afligir con tanta desolación.

 

           Juan Cano Rico (El Canchollo)

            Barcelona 17/6/2011.

  

PARA PRADO FERRER

 

Un prado es, el espejo de jade del verde valle,

donde cada noche la luna, se detiene para mirarse,

y coqueteando con la hierba, de su color impregnarse.

 

Las estrellas con sus alegres brillos,

de noche el prado riegan de esmeraldas,

de día suenan bellas sinfonías aladas,

que le prestan los jilgueros y los grillos.

 

Aunque su tierra no fue labrada,

nos regala su verde esplendor,

dando su intenso y vivo color,

a la primavera alegre y desbocada,

para que nos regale dulzura y frescor.

 

Todo esto de lo que en mi verso hablo,

alguno podría ilusamente pensar,

que solo es hierba que acaba en el establo.

 

Pero este nombre quiso darle la naturaleza,

y convino en que lo llamáramos prado,

para quizás asi, resaltar más su belleza.

 

Para mayor gloria y gozo, este nombre también lleva,

una Virgen, por excelencia manchega y castellana,

por eso hay quien con buen gusto y mejor gana,

su nombre ensalza, sublima, engrandece y eleva,

y llamarse Prado, la hace sentirse de ella más cercana.

 

Y como un prado es fuente de vida y belleza,

la Prado que yo conozco, para más orgullo fuentera,

tiene vitalidad y hermosura, de los pies a la cabeza.

 

Estos versos de admiración y respeto pretenden ser,

pues los quise dedicar a honrada y hermosa mujer,

que lleva por nombre Prado y por apellido, Ferrer.

 

Barcelona 20/6/2010. Juan Cano Rico (El Canchollo)

 

¡QUÉ BELLA ES LA MAR Y EL SOL! (Marisol)

 

Bonitos ojos de negro trazo,

facciones primorosas y equilibradas,

su hermosura de alguien heredada,

en lo que en mi memoria yo alcanzo.

 

Hay a quien sus antepasados,

legaron propiedades y fortuna,

títulos de nobleza y alta alcurnia,

a ella le dejaron el mejor de los legados.

 

De aquellos antepasados benditos,

heredó, tanta simpatía y belleza,

lo que no tiene nada de rareza,

siendo nieta de “Hurracas y Ojitos”

 

Hablar de su encanto, con franqueza,

es conjugar bonito y difícil verbo,

pues se necesita tener mucho acervo,

para hablar como lo hace, la Naturaleza.

 

 

 

Y es que para plasmar en cuartetas,

a esta bella y hermosa criatura,

hace falta saber más de escritura,

y yo sólo sé, cuatro rimas escuetas.

 

Hacen falta muchos sextetos,

para definir a esta linda prima,

muchos versos, muchas rimas,

¡hacen falta, más de mil sonetos!

 

Y es que Gregorio y Alfonsa,

fueron premiados por Dios,

¡no con una flor ni con dos!

Sino con un rosal lleno de rosas.

 

Rosas blancas, puras y brillantes como el sol,

que alumbra ese bello lugar de La Mancha,

donde en los corazones no hay escarcha,

y es donde fue a nacer Marisol.

 

 

            Barcelona /27/1/2011/. Tú primo: Juan Cano Rico (El Canchollo)

       EL QUEJIGO CENTENARIO

 

Después de haber pasado Luciana

llegando a Puebla de Don Rodrigo,

al borde mismo del rio Guadiana

hay bello y centenario quejigo,

de fronda verde y acogedora

cobijo del viajero a toda hora.

 

En aquellos paisajes se olvida

que estamos en la reseca Mancha,

es suspiro verde donde anida

la quietud de esta tierra tan ancha,

montes donde acaba la llanura,

puerta de Castilla o Extremadura.

 

Corre el rio en valles y angosturas

antes que lo hagan prisionero,

cerrándole el paso estructuras

hechas de cemento traicionero.

Se debía llamar La Mancha Verde,

jardín donde la vista se pierde.

 

Hermoso y bucólico paisaje,

del cazador lo llaman paraíso

pues con la Gloria hace mestizaje,

donde el páramo se hizo insumiso,

montes parientes de lo Divino,

de Guadalupe senda y camino.

 

Dulce sueño donde duerme el tiempo,

donde la paz bebe en manantiales

que sólo ha tocado el fresco viento,

y no la mano de los mortales,

hogar de aves, quejigos y ciervos

que no hemos de tratar como cuervos.

 

 

            Juan Cano Rico (El Canchollo) 3/8/2011.

 

CIUDAD REAL Y SU CUARTEL DE ARTILLERIA

 

Por causa de la ley de aquel señor Mendizábal,

aquella que llamaron “desamortizaciones”

hice La Mili entre sus claustros y portalones,

escuchando cómo por sus patios resonaba

las voces de algún suboficial dando órdenes.

 

Aquellos empedrados que un día fueron testigos,

de tanto recogimiento, rezos y rosarios,

aquellos muros donde se leían devocionarios

de lo Celestial y terreno fueron amigos,

después presenciaron toques de corneta diarios.

 

La capilla convirtieron en frio calabozo,

el cuerpo de guardia era lo que fue refectorio,

sobresalía del tejado su bello cimborrio,

su austera factura aún tenía la gloria y el gozo,

conservado en anchos pasillos y dormitorio.

 

Construido cual remanso para con Dios meditar,

culpa de la mala suerte el hombre o el destino,

albergó lo que por ser útil le sobrevino,

formar hombres jóvenes para en la guerra luchar,

despojando aquel lugar de todo lo Divino.

 

Su primer claustro era de estilizadas columnas,

en medio del patio había un pozo con bello brocal,

de su arco de forja pendían la cuerda y el pozal,

el segundo donde se mitigaban hambrunas

y los soldados corrían si tocaban a formar.

 

Cuanta savia nueva no verían pasar sus muros,

cuantas historias y cuántas vidas contemplaron,

la dignidad y autoestima algunos dejaron

por entre aquellos bellos claustros testigos mudos

de tan negras penas y oscuros desengaños.

 

 

 

Después de marchar aquellos púberes soldados,

todo fue invadido por abandono y desidia,

lo que por su pulcritud había sido la envidia,

fueron después espacios sucios y desolados,

y sus moradores el abandono e inmundicia.

 

Alli donde pasé más ratos malos que buenos,

donde se despertó mi pasión por la poesía,

por fin lo han dedicado a lo que merecía,

al lugar donde a la cultura no ponen frenos,

de la Universidad lo han hecho Rectoría.

 

 

Alli quedó  juventud y camaradería,

fueron aquellos tiempos que hoy parecen de cuento,

cuando el convento convirtieron en regimiento

para  jugar a los soldados de artillería,

desahuciando mística y sagrado sentimiento.

 

 

 

Juan Cano Rico (El Canchollo) Barcelona 8/4/ 2011.

Dedicado a todos los que tuvieron que hacer la mili en dicho regimiento, cómo el autor de estos versos.

  

 

  A LOS VENDIMIADORES

 

Como rojas ascuas iban por los caminos,

en la oscuridad de la noche los tractores,

cargados de somnolientos vendimiadores,

a coger el fruto para los futuros vinos,

y ver en el corte los primeros albores.

 

Las parpadeantes luciérnagas sigilosas,

a paso lento se adentraban en el páramo,

aquellas verdes viñas eran su reclamo,

y las doradas uvas que crecían hermosas,

formando con la verde hoja un bello tálamo.

 

Asi es de bello un atardecer en Otoño,

en los luminosos lugares de La Mancha,

tiempo de vendimia en esta tierra tan ancha,

es cuando las cepas se recogen en moño,

y bajo su sombra quien vendimia descansa.

 

Las bodegas se llenan de olores a mosto,

de color y de vida se llenan los campos,

de gentes que llevan grandes sombreros blancos,

que llevan el sudor marcado en su rostro,

gentes curtidas cómo rodados cantos.

 

 

Son los manchegos forjados en las llanuras,

que no le tienen miedo a calores ni escarcha,

mucho antes de venir el día emprenden su marcha,

son esforzadas y laboriosas criaturas,

ellos son emblema y bandera de La Mancha.

 

 

27/9/2011/ Juan Cano Rico (El Canchollo)

 

 

                       

 

 

 

BANDAS SONORAS CON SENTIMIENTO

 

Sonó la música con empaque y sobriedad,

dulcemente como aves cantoras,

interpretando preciosas bandas sonoras,

y con ello a lo del cine dieron seriedad,

sus notas fluían como palomas voladoras.

 

A través del espacio y las ondas hercianas,

su música viajo en el azul firmamento,

para llevar la ilusión y el sentimiento,

allá hasta aquellas tierras remotas y lejanas,

 

Y no hizo falta mirar, ni ver, sólo oír,

para sentirme con ellos allá en La Fuente,

en corazón y en alma estuve presente,

sólo tuve que dejar el pensamiento fluir,

para sentirme rodeado de aquella gente.

 

Esa noche viajé a ritmo vertiginoso,

escuchando la música maravillosa,

que mi existencia un momento volvió dichosa,

desde el lugar para mi querido y hermoso,

al que valoro como una piedra preciosa.

 

Y doy gracias a quien esto hizo posible,

que sabe mis añoranzas y sentimientos,

pues ella está con su saxo en mis pensamientos,

y aquella noche hizo una labor plausible,

al retrasmitirme el mejor de los conciertos.

 

Y todo ello gracias a esa gran corresponsal,

que retrasmitió el bello y fantástico evento,

ella toca bonito instrumento de viento,

es una sobrina de las que llaman carnal,

es Sardinera y Cancholla al ciento por ciento.

 

Para Carmen Herrera Cano, con todo cariño de su tío Juan.

Barcelona  /15/11/2011/

 

 

    PEREGRINOS MANCHEGOS

 

A través de bellas sierras y montes

cada año se marchan los peregrinos,

para pagar los favores Divinos

que la Virgen hizo a los hombres

para salvarlos de inciertos destinos.

 

Siguen la senda que les enseñaron

aquellas gentes que les precedieron,

por fe y por favor que obtuvieron

gentes que en el monte su huella dejaron,

su recuerdo dejan los que se fueron.

 

Ellos son los peregrinos manchegos,

de Malagón, Los Cortijos, La Fuente,

ellos son de toda esa buena gente

que por septiembre se hacen andariegos,

y estandarte y Virgen llevan presente.

 

Siguen el camino hacia los pantanos

A Guadalupe ellos van caminando,

una promesa van cumplimentando

callos en sus pies, del cansancio hermanos

hacen sendero cantando y rezando.

 

Cerca de la sierra de Las Villuercas,

la virgen en silencio está esperando

le gusta ver a los manchegos rezando,

de su santa casa Ella abre las puertas

al que de tan lejos fue caminando.

 

Manchego que emprendes esa andadura

para ver la hermosa Madre del Cielo,

que en las desdichas nos da consuelo,

piensa que es Patrona de Extremadura

quien te acompaña en tan hermoso suelo.

 

Dedicado a todos los esforzados manchegos

que un día deciden hacer esa dura penitencia.

Juan Cano Rico (El Canchollo) 30/1/2012.

LA MANCHA-TIERRA DE BARROS Y VICEVERSA

 

No envidio dinero, posesión o fortuna,

pues dos hermosos pedazos de tierra tengo,

el uno es por amor, pues de alli no provengo,

en otro vi la luz y se meció mi cuna,

de los dos mucho amor y cariño obtengo.

 

Son esas dos nacaradas perlas que brillan,

entre cerros, montes, viñas y olivares,

yo las quiero a pesar de los pesares,

las dos mis ausencias y esperas eternizan,

por qué las dos de mi existencia son pilares.

 

En una tengo a Quiteria mi Santa bella,

en la otra tengo de la Gloria un pedacito,

allá en aquel santuario coqueto y blanquito,

tengo una madre, Nuestra Virgen de La Estrella.

¿qué he de pedirle al mundo que sea más bonito?

 

Por eso me sobran el oro y la riqueza,

pues tengo la sencillez de esas gentes,

la Virgen y una Santa tan indulgentes,

a las que amo con gran devoción y franqueza,

porque entre el Cielo y la Tierra hacen de puentes.

 

Tengo un paisaje extremeño con grandes llanos,

que hace que en dichos lugares feliz me sienta,

allí Castilla casi se toca y se tienta,

y me trae recuerdos manchego- castellanos,

Tierra de Barros el nombre que bien os sienta.

 

 

Barcelona 6/10/2011/  Juan Cano Rico

 

                  ¿QUIEN?

 

¿Quién captó esos bellos atardeceres?

¿Quién plasmó esos parajes tan divinos?

ese cielo que embellece el molino,

esas imágenes que son placeres

del Fuentero que un día alejó el destino.

 

¿Quién capturó tanta Naturaleza?

y ha henchido mi alforja de sentimiento,

¿quién puso mi añoranza en movimiento?

¿quién? con tan buena intención y nobleza

hoy mi tierra me trajo al pensamiento.

 

Rojas amapolas del Robledo,

pedregales más allá del Sotillo,

el monte asomando en El Peñoncillo,

caminos donde piso muy quedo

para escuchar el canto del cuclillo.

 

Y todo esto me viene a la mente

cuando recibo esas fotografías,

me olvido del transcurrir de los días,

pues corazón y alma tengo en La Fuente

aunque entre ella y yo medien las lejanías.

 

Dedicado a ese hombre que un día colgó en mi facebook

los más bellos atardeceres de mi querido pueblo,

Fernando Izquierdo Rodríguez.

Juan Cano Rico (El Canchollo) 2/5/ 2012.

 

 

 

 

 

 

LEONES, CASTILLOS Y FUEROS.

 

Tierra de paramos y trashumantes,

León y Castilla, de nobles y guerreros,

de fueros Historia y bravos caballeros.

Castillos almenados y leones rampantes.

 

Tierras de pasto ganado y grano,

austera y de reciedumbre espartana,

cuna de La Mesta y la Cañada Soriana,

blanca en invierno, dorados campos en verano.

 

Reinos de lanas, carnes y buenos vinos,

Esla, Tormes, Pisuerga y Duero te besan.

Tus páramos sirven de camino y mesa,

para hacer llegar a Santiago los peregrinos.

 

Bellos campos de León y mi Castilla,

por tantas culturas y pueblos hoyados,

tantas veces de sangre sembrados,

por el que vuestra Historia ignora y mancilla.

 

Vigilan aquellos campos las enhiestas atalayas,

torreones y castillos encima de lomas y oteros.

Crisol de la lengua que los juglares difundieron,

nacida de plebe se escribió entre claustros y espadañas,

y sin ser del castillo, ponerle Castellano convinieron.

 

Páramos que en las alturas sois puerta del Cielo,

donde nació la bella lengua en que mis rimas escribo,

vuestro recuerdo sigue en mi corazón flameante y vivo,

pensando en ellos, mis penas encuentran consuelo.

 

 

Galardonada en EL, XXVI CERTAMEN DE POESÍA, 2011.

         DEL  HOGAR CENTRO CASTELLANO Y LEONES DE BARCELONA.

         Con un ACCÉSIT, en fallo emitido por el jurado el día 30/4/2011.

 

         Juan Cano Rico (El Canchollo)

 

 


 

     

 


 

 


    LA CALLE LA BARANDILLA

 

Es una calle hecha a dos niveles

donde las vecinas cuelgan vergeles,

de sus barandas, clavellinas y claveles.

 

Quizás la más llana del pueblo,

feudo de Polviches y Cominos

para otros su último camino.

No habrá visto entierros y duelos,

pues es pasó para ir al cementerio,

y aún así es cuidada con mimo.

 

Cañada Real de La Mesta,

en lenguaje llano “El Cordel”

merinos sorianos vi pasar por él

y acampar su ganado frente la iglesia.

 

Allá por la segunda república,

se hizo remodelar esta vía pública.

Lo hizo un alcalde con visión futurista,

Guillermo Navas, “Patatas Fritas”.

 

Por si olvidan cual es esta calle,

les diré, para evitar que alguno cayese,

y al hacerlo se rompiera las costillas

le pusieron con mucho gusto y detalle,

unas hermosas  y bonitas barandillas

 

Por eso si alguno quiere ir

desde el parque a la Esquinilla,

y la Plaza y el Prao quiere eludir

¡habrá de ir por la calle La barandilla!

 

 

 

 

Juan Cano Rico (El Canchollo) Abril del 2010.

 

 


 

 

MEDICOS, HERBORISTAS O SANADORES.

 

¡Ay! si Hipócrates viviera, cuan infeliz no seria,

pues hoy se prescinde de química y farmacopea,

y al paciente quieren curar, con infusiones y tisaneria.

 

Que el sistema sanitario está pobre ¡quién lo diría!

si hoy el médico sólo manda hacer “gárgaras”

algunos emplastos y beber agua de tomillo cada día.

 

Y asi con estos remedios tan antiguos, sencillos y baratos,

consiguen, quitarse a muchos pacientes de encima,

y si en semana no sanan, les dirán que recen a San Honorato.

 

Después de tantos avances, en ciencia, transporte y tecnología,

los médicos pretenden volver a aquellos tiempos ya tan lejanos,

en que curanderos y charlatanes, curaban con imposición de manos.

 

Y es por esto que recomiendo al enfermo, si es quiere sanar,

busque un medico en algún otro lado, mejor que sea privado,

y que se vaya olvidando de los de los de la Seguridad Social.

 

La competitividad y el querer ajustar tanto el presupuesto,

nos han llevado, a sumirnos en esta dura y grave situación,

en la que de tú estado y gravedad, encargaran evaluación,

a la señora que limpia el lavabo si el médico no está dispuesto.

 

Por eso les recomiendo señores, si tienen previsto enfermar,

pasen primero por la herboristería, o por la floristería quizás,

pues asi les podrán recetar infusiones o la corona del funeral.

 

 

Dedicado al médico del C. A. P. Les Corts, que estando enfermo de una hepatitis -A- tuvo a bien recetarme hacer gárgaras con tomillo, y para todos los que como él no saben evaluar y diagnosticar el curso de dicha enfermedad.

 

Barcelona, octubre del 2010. Juan Cano Rico (El Canchollo)

 

 

 


 

         MUJER, MADRE Y COMPAÑERA

 

¡Féminas! ¡Mujeres! Que vuestra dignidad fue mancillada,

que la altivez del machismo os trató, como si no fuerais nada.

 

Pobres tontos que creen ser más que vosotras,

sin pararse a pensar, que como dice el refrán,

que sólo donde hay yeguas nacen potros y potras.

 

Deberían reconocer su gran labor y premiar,

a quien por voluntad y en nuestro provecho,

su vida  y amor un día nos quisieron regalar.

 

Esos vientres que la naturaleza hizo fecundos,

que fueron cálida, bella y hermosa morada,

desde ellos un día pudimos venir al mundo,

sin ellos, nosotros no seriamos nada.

 

Los hombres que creen ser el ombligo del mundo,

demuestran con su egoísmo brutal, su incultura,

su machismo trasnochado, putrefacto y nauseabundo.

el cual ostentan como, el argumento que les sirve de armadura.

 

Pero yo digo, que una mujer me gestó en el interior de su vientre,

calmó mi sed, mitigó mi hambre, y ahuyentó mis pesadillas,

me durmió en sus brazos, calmó mi llanto besando mis mejillas,

por eso quien a una mujer maltrata, es un hipócrita indolente,

y demuestra que su mente está alumbrada por una simple bombilla.

 

Por eso mi corazón de rabia e impotencia se revela,

cuando veo despreciar con adjetivos de femenino nombre,

a algún necio, bárbaro, descerebrado y violento hombre,

que no recuerda qué, una mujer es la que su sueño vela.

 

 

 

Barcelona octubre del 2010. Juan Cano Rico (El Canchollo)

 


 

      TIERRA DE MOLINOS

 

Allá en aquellos siglos pasados

La Mancha  quiso apuntarse,

a aquello que más despuntase,

para moler trigo y pienso al ganado.

 

Aquella era la última tecnología,

que había llegado quizá de Flandes,

alguien los confundió con gigantes,

que sus armas amenazantes blandían,

y sólo eran inventos muy innovantes.

 

Eran aquellos modernos ingenios,

para hacer las legumbres y trigo moler,

en muy alta estima se les llegó a tener.

Quizá viajaron hasta aquí con los Tercios,

o con los reyes Austrias tal vez.

 

Ellos decoraron cerros y crestas,

fueron testigos de gestas e Historia,

a ésta tierra dieron renombre y Gloria,

con sus caperuzas y aspas enhiestas,

para que de La Mancha se guarde memoria.

 

Mi pueblo llegó a tener dos,

llamados, el de Arriba y el de Abajo,

uno en un cerro bastante bajo,

el otro en la cima de un peñón,

desde donde divisa caminos y atajos.

 

Son esos molinos que tiene la tierra mía,

el blasón y la bandera, por la que es conocida,

con esos bellos molinos suelo soñar cada día,

en mi corazón no dejan de girar noche y día

ser manchego es para mí la, enseña más querida.

 

 

 

Juan Cano Rico (El Canchollo)  17/2/2011

 


 

                   NUESTROS VECINOS LOS CERROS Y MONTES

 

         ¿Quién mira a quién? Según se observe el sentido metafórico de la pregunta. Desde allí arriba ellos nos observan en su callada quietud, interrumpiendo con sus crestas la interminable llanura manchega.

         Ellos vieron multitud de generaciones que les visitaron, bien para jugar sobre ellos, trabajar en sus tierras, pastorear, para poder disfrutar de las vistas y panorámicas de las que ellos disfrutan desde el principio de todos los tiempos.

         Están allí desde antes que los humanos existiéramos, siendo testigos de como se fundó nuestro querido pueblo, cobijaron la flora y fauna para que la vida cerca de ellos fuera posible, sirvieron de abrigo para frenar los gélidos vientos del norte y, proporcionar combustibles con los que poder calentarse y elaborar nuestros alimentos. Otros, nos proporcionaron piedras con las cuales edificar nuestras casas.

         Y es que hoy, les quiero recordar la infinita belleza y la enorme despensa (no sólo en caza, también en agua) que supone tener por vecinos a cada uno de esos cerros, cada sierra y cada peñasco.

A pesar de a algunos podrá parecer que carecen de importancia, yo les digo que están muy equivocados. Pues es un enorme regalo de la Naturaleza, un gran privilegio que los pueblos del páramo manchego no tienen.

Por eso siempre doy gracias de que el pueblo donde nací y me crié, tenga por vecinos, El desesperao, El Alamillo, El Madroñal, Las Pedrizas, La Sierra la Cueva, Los Castellones, Los Quemaos, Los Rayaos, Los Morrones, Cerro Rubio y un sin fin de toponímicos muy largos de enumerar. Y tantos como nos prestan nuestros vecinos Montes de Toledo.

 

 

 

 

 

Barcelona 2005. Juan Cano Rico (el Canchollo)

 


 

 

         AMAPOLAS DE MI TIERRA

 

Crecen las mapolas absortas en sus silencios,

tiñendo de color sangre, el rudo y ancho páramo,

con el cual forma un íntimo y sensual tálamo,

bordado de espigas y marrón de los senderos.

 

Emergiendo en el manto verde de valles y praderas,

se las puede ver, desde caminos, cañadas y veredas,

su vivo y osado color, hace ruborizarse a la Primavera.

 

En préstamo piden al sol pigmentos y luz para su color,

y él, que los tiene de sobra, se los da con inocencia y candor.

 

Son el venero de sangre que corre desde el valle hasta la sierra,

torrente de rojos colores, que violentamente se derraman,

en la amplia y luminosa llanura, de mi querida tierra manchega.

 

Pero que seria, del campo y de la primavera sin ellas,

su monocromo  color no les suele restar belleza,

resaltando con orgullo, aún rodeadas de maleza,

ellas son para el páramo, lo que para el cielo las estrellas.

 

Savia roja que en Abril despertáis la vida nueva,

para vestir con manto purpura la pasión de una quimera,

quiero recordaros todo el año, haceros de mi corazón bandera,

para soñar en mis noches, con las amapolas de ¡mi tierra!

 

 

 

Dedicado a esas dos grandes poetisas que al igual que yo aman nuestra común tierra manchega, ellas son las hermanas, Maruja y Mila Murcia Durán.

 

Barcelona. Julio del 2010. Juan Cano Rico (El Canchollo)

 

 


 

 

         CLARO DE LUNA

 

Aquel claro de luna iluminaba el monte,

dando luz, brillo y esplendor a las jaras,

el viento arrancaba al espliego notas perfumadas,

la noche dormía, mientras las estrellas vigilaban.

 

Allá en lo hondo del valle, se perdían los ecos del agua,

que corriendo bajaba por el verde y cristalino arroyuelo,

desprendiendo colores y brillos que la luna le prestaba.

 

Se iban perdiendo los ruidos de la ciudad ya lejana,

sólo se escuchaba el monótono cantar de los grillos,

rompiendo el silencio de la naturaleza aletargada.

 

Yo me sentí como un espectador extasiado,

que observando está desde su ventana,

esperando  el estridente cantar de los gallos,

cuando empieza a rayar la mañana.

 

Si se pudiera capturar tanta belleza,

si con nosotros pudiéramos llevarla,

dejaríamos huérfana a la naturaleza,

tan sólo por alegrar nuestras penas,

y por olvidar las ausencias que parten el alma.

 

Si yo pudiera guardar en un frasco

una brizna de hierba y aquellos aromas montanos,

un pedacito de su cielo y de sus sierras un peñasco,

para contemplarlas en el silencio de la noche,

para soñar que estoy durmiendo en su regazo,

sintiendo el beso de la brisa, que del molino va bajando,

allá en las cálidas noches, de mediados de Mayo,

cuando los hermosos llanos y los montes destilan,

perfumes de jara, tomillo, romero y chaparro.

 

 

 

 

Barcelona. Mayo del 2010. Juan Cano Rico (El Canchollo)

 

 


 

 

         TARAZA

 

La Fuente tuvo un artista

que con la aguja bordaba arreos,

y como diestro malabarista,

hacia mil y una filigranas

con los cabos en el cuero.

 

Sus puntadas milimétricas

tan uniformes y exactas,

parecían hechas con oro

y con leznas de fina plata.

 

Hoy no queda apenas recuerdo

de aquel hombre que con paciencia,

supo convertir este oficio en ciencia,

el de remendar y fabricar arreos

y adornar los aperos de las bestias.

 

Se nos fue, a ese Reino de Valencia,

no sé, si allí su labor y su experiencia,

sabrían degustar junto a su arte y sapiencia.

 

Marchó para hacer talabartes

a los naranjos en flor,

y al cálido sol de Levante.

 

Aquel hombre todo un caballero

del arte, del tirapié y la puntada,

no fue un vulgar guarnicionero

pues le sobró talento y traza,

Fuente el Fresno debe guardar recuerdo

para este hombre, al que llamaron “Taraza”.

 

 

 

 

 

Juan Cano Rico (El Canchollo)  20/1/2010.

 

 


 

 

                                      A UN HIJO

 

Si un día tienes hijos, procura que no te den este trato,

que los besos y las alegrías no se dan mirando un retrato.

¡Recuerda qué! para todo hay un tiempo, su lugar y su razón,

tarde o temprano llegará el día que escuches la voz de tú corazón.

Tampoco pretendo que el remordimiento te corroa de por vida,

si un día visitas mi tumba, piensa que alli sólo hay carne podrida.

Por eso si un día no viniste, a alegrarme con tú presencia, con tú visita,

no lo hagas querido hijo después, de en oscura tumba enterrarme,

no demuestres con flores que, del pensamiento no puedes quitarme,

deja las flores en su mata, que flor cortada a los dos días se marchita,

no me gustó cortar flores, y no quisiera en el más allá contigo enfadarme.

 

Mira que es poco lo que te pido, para estar alegre y conforme,

quiero el cariño en esta vida, no cuando de pino sea mi uniforme.

Al viejo el corazón se le ablanda, y los sentimientos le enternecen,

y no hay mejor cosa para hacerlo feliz que un beso y cuatro memeces.

Que poco cuesta cumplir estas cosas cuando apenas media distancia,

y qué bonito es honrar a los padres, aunque tú no le des importancia.

No pienses que mis deseos, son ganas de darte la lata,

cuando a tus hijos tan de cerca ves crecer y hacerse hombres,

su ausencia hace aflorar las lágrimas, con sólo decir sus nombres,

pues sientes la pena infinita que el sentimiento un día desata,

y que con la misma intensidad entristece a ricos que a pobres.

 

 

 

Por eso el día que muera recuerda:

Si no viniste a verme en vida no lo hagas a mi última morada,

si no sentiste mi ausencia, si no echaste a faltar mi voz y mis palabras,

no quiero que vayas al cementerio ¿a qué? ¡a conversar con la nada!

 

 

Barcelona 20/11/2010/ Juan Cano Rico (El Canchollo)

 

 


 

 

MIS ADORABLES LUGARES MANCHEGOS

 

Si un día decides visitar mi tierra:

No pienses, que todo son páramos y reseca llanura,

también tiene colorido en rincones llenos de hermosura,

ríos mansos y perezosos, que le dan frescor y galanura.

 

Y por si un día por allí vas:

Hoy te quiero hacer de unos pocos mención,

son aquellos de los que guardo una memoria mejor,

que recuerdan mi juventud y me llegan al corazón.

 

Os recuerdo vivamente arenales de San Juan, Herrera y Marañón,

cantorrales de Marjaliza, Los Yebenes y La Fuente,

yesos de Villarrubia, calizas de Daimiel, Torralba y Malagón.

 

Almagro, con su cerro volcánico, su Plaza y su Corral,

el Patio de los Dominicos, sus casonas, iglesias y palacios,

en toda la provincia entera no hay nada tan monumental.

 

Valdepeñas y sus vinos, también conocida por su piedra,

Calzada famosa por Almodóvar  y aquel útil pegamento,

Piedrabuena por sus garbanzos y, como no su Tabla de la Hiedra.

 

Bolaños, viña, cereal y huerta, junto con Almagro sus berenjenas,

sus minas hoy en desuso, de donde se extraía el manganeso,

Aldea del Rey, productora de hortalizas, fabricante de conservas.

 

La Solana tierra de hoces, un poco más allá Membrilla,

admirable tierra de labor, de gentes sencillas y viña,

donde la humanidad se hace amable y por doquier la amistad brilla.

 

Manzanares, Villarta de San Juan, Cinco Casas y Tomelloso,

de allí son los ricos melones que dan fama a La Mancha,

dulces como el trato de sus gentes, tan nobles y generosos.

 

  

Más allá de Alhambra, los Campos de Montiel,

cerca de alli aquellas famosas, Lagunas de Ruidera,

que en medio de ésta tierra de páramos parecen vergel.

 

Alcázar ferroviaria, Herencia de San Juan quesera y vinatera,

Criptana y sus bellos molinos, al lado Pedro Muñoz,

y antes de acabar La Mancha, los ajos de Las pedroñeras.

 

Ciudad Real, fuiste Villa de Alarcos, defendida por bravos Calatravos,

Real por qué un Sabio Rey te fundó cuando iba camino de Andalucía,

lo de Ciudad te lo dio en pago, por los muchos servicios prestados.

 

Carrión, con su Calatrava la Vieja, que fue castillo templario,

cerca, Fernán Caballero con su bonito y pequeño pantano,

gente sencilla y llana con gran sentido hospitalario.

 

Que bella son Luciana y La Puebla de Don Rodrigo,

tierras de bellos montes y manantiales, del cazador Paraíso,

bañadas por el Guadiana, pobladas de encinas y centenarios quejigos.

 

Porzuna, El Trincheto, Los Cortijos y Arroba,

la belleza de sus paisajes y el carácter de sus gentes,

el alma adormecen y el sentimiento arroban.

 

Son tierras de monte y caza, de cereal y fértil secano,

Almodóvar, Cabezarados, Tirteafuera  Saceruela y Abenojar,

donde abunda el pasto y la paja,  donde nunca faltó el grano.

 

Almadén y Puertollano ¡que ciudades tan mineras!

la primera ya lo era, en tiempos de los romanos,

la segunda, industriosa, laboriosa y carbonera.

 

Brazatortas, portal de un hermoso valle,

el cual lleva por nombre, De Alcudia,

en invierno, de Soria eres cañada y calle.

 

Fuencaliente, puerta de Sierra Morena, perla de la serranía,

las aguas que te dan nombre, al viajero despiden de Castilla,

entre montes y encinares, allí termina La mancha y comienza Andalucía.

 

Y como olvidarse de Argamasilla de Alba y su cueva de Medrano,

alli en cautiverio, Cervantes empezó a escribir la mejor de las leyendas,

aquella que por todo el mundo a La Mancha fama le ha dado.

 

Puerto Lapice, pueblo cervantino, de Historia fonda y mesón,

camino de Andalucía, de las mesnadas eras posada obligada,

también del rey, del duque, el plebeyo, el arriero y el infanzón.

 

Urda tiene su Cristo, al cual con devoción llaman de La Mancha,

pueblo de cereal y secano, hermosos montes con su Pico Calderina,

piedra negra de adoquines, el Amarguillo por medio pasa en su marcha.

 

Consuegra y Madridejos, bellas tierras de azafranes,

de palomares, huertas, olivos, viñas, castillo y molinos,

de Historia, ni te cuento, toda la que tienen sus sillares.

 

Más al este los bellos lugares de, El toboso y Quintanar de la Orden,

tierra puramente cervantina, donde La Mancha empieza,

donde un Hidalgo hizo princesa una plebeya en su mental desorden.

 

Villafranca, de Caballeros, baños y lagunas,

cerca le pasan el Riansares y el Cigüela,

arriba tiene a Quero, por abajo lo asusta Camuñas.

 

  Orgaz tuvo su conde, El Greco se lo pintó, casi con tenebrismo,

al lado Sonseca, chocolatera, pastelera, industriosa y mazapanera,

un poco más allá Ajofrin, secano, monte y más de lo mismo.

 

Y no es por olvido que omita tantos y tantos bellos lugares,

de esta tierra tan variopinta, de extremo a extremo distinta,

llena de tantos topónimos calatravenses, que me faltaría tinta,

para describir, Campos de Montiel, San Juan, Los Montes y Salobrales.

Y esos pueblos entrañables, con su iglesia, su gente y su hermosa placita.

 

Hoy brevemente quise recordar, aquellos pueblos que conocí,

cuando el alma se me volvió de alocado Quijote,

y al no poseer caballo, para ello me vino bien cualquier humilde rocín.

 

 

Pero escribiendo estas sencillas rimas,

descubrí mi profundo desconocimiento,

mi ignorancia y, mi indocumentación supina,

pues gasté el tiempo en cosas quizá peregrinas,

y de mi hermosa tierra sólo conozco un diez por ciento.

         Barcelona/9/2/2011 al  16/2/2011. Juan Cano Rico (El Canchollo)

 

 


 

                  ETERNA AMISTAD

 

De aquella hermosa amistad fueron testigos los campos,

y un rojo tractor inglés, sacando mies de los resecos llanos,

y como toda amistad que se precie, sea entre hidalgos o villanos,

tuvo sus momentos de gloria, pasó por días buenos y malos.

 

Aquel corto trayecto, desde el Callejón de los Bolos,

hasta la céntrica calle que siempre llamamos Real,

hoy se ha quedado tan desierto, que parece un erial,

por allí ya no transitan los apuestos y alegres mozos,

pues ya no quedan, mozas casaderas que rondar.

 

El tiempo nos hizo viejos, nos trajo la soledad,

aquellos tiempos ya nos quedaron lejos,

era cuando iba de ronda con el amigo Juan.

 

Me quedó, aquel recuerdo del olor a campo,

el verdor de las parras que acababan de brotar,

aquel olor a gas-oíl que siempre se hacía notar,

las alpacas sobre el rastrojo seco y blanco,

en invierno, las gavillas de sarmientos por atar.

 

Fueron pasando los años y perdimos la mocedad,

pero no perdimos el profundo y claro sentimiento,

de cultivar y hacer crecer la hierba de la amistad.

 

¡Amistad!

Si me preguntan por el hondo razonamiento,

que encierra ésta bella y sencilla palabra,

diré que no hay logaritmos en el pensamiento,

ni lenguaje que pueda con plenitud descifrarla.

 

Encontrar amigos leales, como los de antes,

hoy me parece harto extraño y cosa tan rara,

que hasta me atrevería a decir “chocante”.

 

Dedicado a ese gran amigo de toda la vida, Juan Casero López (Chichones)

 

Barcelona, julio del 2010. Juan Cano Rico (El Canchollo) 

 


 

                   AVENIDA JUAN CARLOS I

 

Es una llana,  amplia y hermosa avenida,

que llevó el nombre de, don José Calvo Sotelo.

Una vieja torre con cigüeñas y sus polluelos,

en el espacio que presidia una iglesia derruida,

alli en lo que llamaban Prao, tenía su comienzo.

 

Esquina con Rio, Vicente futbolín, vino y chucherías,

y un poquito más allá, Simona tuvo su carnicería.

 

Después vendría Paulino y su sala de futbolines,

en otra esquina el casino y más adelante el cine.

 

Alli confluían dos callejones, el del cine Infante.

otro que albergaba una escuela de párvulos,

que regentó Dámasa, señora de genio poco galante.

 

También había casas solariegas, Espanta Gañanes, los Blases,

los Tonto el Prao, los Rojos, los Ricardillos, Don Blas,

los visitas, los Chareles, la comadrona, y Perico el practicante,

 

También vivía la Copa y un pastelero, Manolillo el de Chaqueta,

y como podríamos olvidar, la fonda de la señora Enriqueta.

 

Al final, tocando la carretera  construyeron un hostal,

en lo que en mi infancia eran corrales con muros de piedra,

alli hoy, también tienen su sede los salones Villanueva,

allá por los años cincuenta, el cine de verano fue su actividad.

 

Los domingos y festivos, junto con el Prao, eran paseo y foro,

sus problemas entonces no eran tráfico y aparcamiento,

cuando recuerdo el esplendor que tuvo, vuela mi pensamiento,

pues soy tan sentimental que, las calles de Fuente el Fresno añoro.

 

 

Barcelona octubre de 2010. Juan Cano Rico (El Canchollo)

 

 


 

         AMAPOLAS DE MI TIERRA

 

Crecen las mapolas absortas en sus silencios,

tiñendo de color sangre, el rudo y ancho páramo,

con el cual forma un íntimo y sensual tálamo,

bordado de espigas y marrón de los senderos.

 

Emergiendo en el manto verde de valles y praderas,

se las puede ver, desde caminos, cañadas y veredas,

su vivo y osado color, hace ruborizarse a la Primavera.

 

En préstamo piden al sol pigmentos y luz para su color,

y él, que los tiene de sobra, se los da con inocencia y candor.

 

Son el venero de sangre que corre desde el valle hasta la sierra,

torrente de rojos colores, que violentamente se derraman,

en la amplia y luminosa llanura, de mi querida tierra manchega.

 

Pero que seria, del campo y de la primavera sin ellas,

su monocromo  color no les suele restar belleza,

resaltando con orgullo, aún rodeadas de maleza,

ellas son para el páramo, lo que para el cielo las estrellas.

 

Savia roja que en Abril despertáis la vida nueva,

para vestir con manto purpura la pasión de una quimera,

quiero recordaros todo el año, haceros de mi corazón bandera,

para soñar en mis noches, con las amapolas de ¡mi tierra!

 

 

 

 

Dedicado a esas dos grandes poetisas que al igual que yo aman nuestra común tierra manchega, ellas son las hermanas, Maruja y Mila Murcia Durán.

 

Barcelona. Julio del 2010. Juan Cano Rico (El Canchollo)

 

 

 


 

TODO UN AÑO

 

Hoy veo La Fuente que es un jardín,

veo los mozos y mozas con traje de calle,

los Mayordomos con sus cetros, todo detalle,

en el ambiente flotan, aromas de jazmín,

los ausentes vinieron de todas las partes.

 

Cuando asomes por la puerta de tu templo,

con tu hermosura, con tu resplandor,

que no lo iguala ni la luz del astro Sol,

para tus fieles tú eres el más claro ejemplo,

de dulzura, amor, esperanza y veneración.

 

Cuando te veo salir, solemne hacia tus calles,

siento como mi corazón se estremece,

mi veneración por tí con la ausencia crece,

tú presencia  hace que en la Gloria me halle.

Esperar impaciente todo un año, la pena merece.

 

Qué más puedo decir, que tú no hayas oído,

humildemente te expreso mis loas y alabanzas,

todo el año espero tú día, sumido en añoranzas,

la lejanía no hizo, que yo te echara en olvido,

pues por ti no perdí la fe ni las esperanzas.

 

Todo un año espero con emoción tú feria,

para ver como con fe cumplen sus mandas,

aquellos fuenteros que tu gracia demandan.

Patrona de Fuente el Fresno ¡Santa Quiteria!

eres la más bella y buena de todas las santas.

 

 

 

 

 

 

 

Barcelona junio del 2010. Juan Cano Rico (El Canchollo)

 


 

PEREGRINA FUENTERA

 

Tostada estas por el sol

cansada vas de la huerta,

llevas polvo del camino

¡de esta bonita tierra!

 

Tienes el rostro ajado

por ese sol que te quema,

cogiendo vas margaritas

y manojos de azucenas.

 

Puñados llevas de rosas

¡para dárselos a ella!

no te importan las fatigas

no te flaquean las piernas.

 

Aunque largo sea el camino

tu siempre iras para verla

desfilando en su carroza

por esta villa manchega

oyendo como gritan a coro

que ¡viva Santa Quiteria!

 

Barcelona 8 de diciembre del 2007      Juanito (El Canchollo).

 

 


 

LA REINA DE LOS MONTES

 

¡¡Que hermoso!! ¡¡que bonito!!

cuando llega el mes de mayo,

se pone ese rinconcito

de los montes toledanos.

 

Santa Quiteria hermosa,

hoy te quisiera decir

eres como esa rosa

que en mayo nació en mi jardin.

 

Con tu cara de manchega

viniste tú a bendecir,

ese amor y esa entrega

¡que la Fuente tiene por ti!

 

Y aunque haya fuenteros

viviendo lejos de aquí,

pero llevando en sus adentros

la fe que tienen en ti.

 

No te faltara ese “requiebro”

queriendo del pecho salir,

en una tarde de mayo

al verte del templo partir.

 

Aun llevando muchos años

sin acudir a tú fiesta

aunque tenga desengaños

mi voluntad manifiesta.

 

¡Es no faltar ningún año!

cuando llegue la feria

¡para poderte decir!

¡Viva Santa Quiteria!!

 

Juan Cano Rico (El Canchollo) B-C-N. 2008.

 


 

SANTA QUITERIA UN GRILLO Y EL MATER MEA

 

Pusieron tupida alfombra de flores,

allá por cualquier rincón que pasaba,

mientras, la banda de música tocaba,

hermosa marcha, rindiéndole honores.

 

Y fue, al empezar la calle La Sierra,

cuando la solemnidad se hizo patente,

desbordando tanto sentimiento latente,

al sonar las dulces notas del Mater Mea.

 

Al poco, guardó silencio la banda y los fieles,

en el silencio el canto de un grillo atronaba,

acompañado de campanillas y cascabeles,

que primorosamente de los cintillos colgaban.

 

Aquel grillo que no cesaba en su alegre canto,

seguro quería decirte una y mil alabanzas,

para que tus fieles en ti pongan sus esperanzas,

para que entre nosotros no reine el desencanto.

 

La procesión, lenta y solemnemente siguió,

para poco después  alcanzar la Plaza Vieja.

Allí es donde el fervor más sentir se deja,

donde late con fuerza más de un corazón.

 

A lo lejos, casi en la iglesia, los tambores y cornetas,

de recordarlo, el vello se eriza y pone de punta,

los gritos de ¡viva! Se escuchan de punta a punta.

No hay un Fuentero que no te salude desde su puerta.

 

Yo extasiado, sintiendo esa llama que por dentro arde.

Y como siempre que puedo, a tú lado sin dejar de mirarte,

en mi pecho haciendo de ti mi bandera y mi estandarte,

¡ay! mi Santa Quiteria cuando miro tú cara veo a mi madre.

 

 

¡Fue en Fuente el Fresno! un veintiuno de mayo de 2010.

Juan Cano Rico (El Canchollo)

 


 

NUNCA LA OLVIDO

 

Como quieres que me olvide,

de que yo nací en La Macha,

en esa Castilla tan ancha,

que su luz parece que invite,

a que no se emprenda la marcha.

 

Mis ojos vieron la luz,

rodeado de tierras labradas,

jugué en sus calles empedradas,

donde los olivos al trasluz

dejan ver arroyos y cañadas.

 

Nunca me cansé de mirar

La Cueva y los Castellones,

desde los Cerros Morrones

veía la sierra de El Madroñal,

y hasta el Valle de los Picones.

 

Y como la  puedo olvidar,

olvidarla es cosa imposible,

pues es bien cierto y creíble,

mi tierra me llegó a enamorar,

recordarla, se hizo imprescindible.

 

De mi pensamiento dueña,

de mi corazón hechizo,

su recuerdo siempre me hizo,

la vida más halagüeña,

aunque el cielo fuera plomizo.

 

Como me duele la ausencia,

las distancias, las lejanías,

pensando en ella cada día,

me corroe la impaciencia,

por ver si llega Santa Quiteria.

 

 

 

B-C-N.17/3/ 2010. Juan Cano Rico (El Canchollo)

 

 


 

A NUESTRA SANTA QUITERIA

 

Cuando va llegando mayo, en el aire se respira,

perfumes de azahar que vienen de los naranjales,

¿habrá cosa que más llame a gozo a los mortales?

se siente como las olas se encrespan y suspiran,

besando las bellas playas de los pueblos de Levante.

 

La luz del Mediterráneo primorosa ilumina estas tierras,

la cálida brisa de los campos nos anuncian que ya se acerca,

ese tiempo de dicha y de gozo, pues llega ¡Santa Quiteria!

esa brisa que corre hacia El Maestrazgo, El Mijares y la sierra,

de alegría y de alborozo está inundando Almassora entera.

 

Es mayo y la primavera va tejiendo una alfombra,

los días van creciendo, aproximándose está la fiesta,

la impaciencia de los Almassoris, día a día se acrecienta,

allá en silencio, La iglesia está proyectando su sombra,

donde mora una Santa que por ver Almassora se impacienta.

 

Me pregunto mi Santa Quiteria ¿Cómo de tan lejos fuiste a venir?

quizá querías conocer el mar, a esta hermosa tierra y su belleza,

a estas gentes abiertas y sencillas, tan llenas de amor y nobleza,

y en sus almas y  buenos corazones quedarte  por siempre a vivir,

haciendo que la fe que tienen en ti de toda adversidad les proteja.

 

Cuando sea veintidós de mayo, y Almassora celebre tú fiesta,

acuérdate de este devoto, que te añora en catalanas tierras,

que por estar a tú lado deja todo y media España atraviesa,

y es que la luz de tus ojos las penas de todo un año destierran.

 

No conozco Almassora, pero ya es como si la conociera,

pues tiene por orgullo tener esa hermosa y bella Santa,

que ahí se siente almassorina y en mi pueblo fuentera,

pues Almassora y Fuente el Fresno tienen por patrona ¡Santa Quiteria!

 

Felices fiestas de Santa Quiteria, desea a todos los Almassoris, este manchego. ¡Viva Santa Quiteria! ¡Viva Almassora y  viva Fuente el Fresno!

 

         Juan Cano Rico (El Canchollo) Barcelona, 1/3/2011/

 

 


 

TIERRA DE VINOS

 

¡Blanca luna! ¡blanca albada!

marchan los vendimiadores

para empezar la jornada

con los primeros albores

antes de entrar la mañana.

 

¡Surge la vida en el páramo!

de esta tierra castellana

“no preguntes quien es amo”

¿lo sabrás a media jornada?

 

Por la mañana el relente

a medio dia el “calor”                             

el clima es poco indulgente

con el pobre vendimiador.

 

¡Ya se acerca el Otoño!

sus uvas de mosto “preñadas”

el bodeguero en Agosto

está calculando la añada.

 

Para cuando lleguen los fríos

serán vinos las cosechas

fermentando están con bríos

los mostos en las bodegas.

 

Invadirán sus efluvios

los rincones y plazuelas

irán tiñendo de rojo

las copas y las cazuelas.

 

 

Barcelona 2002. Juan Cano Rico. (El Canchollo)

 


 

LOS RULOS DEL COLESTEROL

 

En aquel paseo sombreado, hay un juego de “rulos”

procedentes de alguna vieja y entrañable almazara,

la evolución, los avances tecnológicos, alli los llevaron,

sea como fuere aquí los pusieron, y como mudo testigo,

ellos ven pasar la gente, el agua y el viento que los degrada.

 

Claro símbolo de labor, de esfuerzo y honrado trabajo,

ellos proporcionaron riqueza y contribuyeron al sustento,

de tantas familias, y de aquel molinero siempre contento,

que cantaba mientras cargaba “valeos” casi a destajo,

observando como el dorado liquido iba fluyendo.

 

Hoy sólo sirven de adorno, y para recordar al paseante,

que camina con la esperanza de perder su colesterol,

que el aceite de oliva junto con suave ejercicio es lo mejor.

 

Pero a mí me trae las añoranzas y el grato recuerdo constante,

del tiempo de infancia, cuando extraer el aceite era artesana labor.

 

Es tan hermoso el paseo, que por el colesterol se conoce,

sus bordes flanqueados de junqueras, de chopos verdes y altos,

que protegen de la voraz mecanización y sus sobresaltos,

su recorrido en harmonía com el campo es un gran goce,

desde El Portezuelo a Peña Negra sólo le encuentro encantos.

 

Bajo mi punto de vista, parece querer recordarnos esa dicotomía,

de comer cada día un poco más sano, y hacer ejercicio cada día,

para mantener el cuerpo y la mente en una equilibrada harmonía.

 

 

 

 

Fuente el Fresno. Septiembre del 2010. Juan Cano Rico (El Canchollo)

 


 

 

LAS HUERTAS DE LOS RAYAOS

 

Aquel pedregoso arroyo, con sus desmanes de invierno,

poco a poco, lentamente, el tosco muro de piedra deshacía,

socavando las higueras, dejando sus raíces como diente sin encía,

aquello denotaba abandono, era como, nación sin gobierno,

imperaba entre pozos y frutales, la más desoladora anarquía.

 

Ya no se oye rebuznar a los asnos, ni el tintineo de azadillas,

aquello lo engulló la soledad, sólo habita el silencio y la melancolía,

no humean las chimeneas, no huele a cocido a eso del medio día,

ya no hay sonido de norias, las albercas llenas de agua ya no brillan,

no se escucha cantar al hortelano, con su alegre y cadenciosa melodía.

 

La mecanización, el progreso, la tecnología y la comodidad de los tiempos,

mataron aquellas costumbres,  minaron poco a poco los cimientos,

y un día en aquellas huertas, dejó de sembrarse, los tomates y pimientos,

se degradaron casa y cuadras, las que para el hortelano fueron su templo,

se secaron los frutales, se cegaron los pozos, hechos con sudor y sufrimiento.

 

Pasé por la huerta de los Pelijas, la de los Fijos, la de los Ajeros,

fue un paseo de melancolía, de añoranzas por lo que mis ojos vieron,

alli no había la alegría, ni el frescor que estos campos tuvieron,

caminé con paso quedo, recordando los días que venir aquí fue de viajeros

no ya por la lejanía, si no porqué viajar en mula o en burro, era lento.

 

 

 

 

  

 

Fuente el fresno. Septiembre del 2010. Juan Cano Rico (El Canchollo)

 

 


        

 GENTE CORRIENTE

 

Me gustan aquellos que pasan por el mundo de puntillas,

admiro al que para no molestar, levanta del suelo su silla.

 

Al que va por la vida sin hacerse notar, en el más puro anonimato,

que no le importa con el humilde charlar, o perder con él un buen rato.

 

Yo venero a quien, con infinita sencillez trata a sus semejantes,

a las gentes afables, sin prisas, que con los demás son amables,

los que carecen de todo y lo poco que tienen con los demás comparten.

 

Aquellos que no se contagiaron de esos males hoy tan endémicos,

de presumir ante todos, de sus innumerables títulos académicos.

 

Doy mi respeto, a aquel que teniendo graduación de Almirante,

como si fuera marinero raso, observa su sencillo porte y talante.

 

Al que el dinero, los bienes, la fama, su mente no les nubló,

y los fue a emplear, en hacer favores y buenas obras,

y en tan noble y loable empresa, su fortuna y sus bienes gastó.

 

Al que a sus congéneres siempre trató, con indulgencia, con simpatía,

y nunca necesitó el diccionario, para saber que quiere decir empatía.

 

Adoro al que nunca quiso subirse en podios ni pedestales,

y siempre tuvo como lema, estar a la altura de los demás mortales.

 

A aquel que quiso ser, más persona, más humano,

y dedico su vida y su tiempo para sentirse de los otros hermano.

 

A esas personas es, a las que mi sana envidia manifiesto,

y no me importaría, mezclarme con ellas, meterme en el mismo cesto.

 

Para ensalzar sus muchos valores, yo sólo puedo brindarles,

la humildad de mis versos, mis rimas y mis cantares.

 

 

Barcelona verano del 2010. Juan Cano Rico. (El Canchollo)


 

EL GRAN FLEKI

 

Hoy quiero dedicar estas rimas y estos versos,

a un personaje de porte y pensamiento genuinos,

al cual las ropas de Búfalo Bill le sentarían divino.

Se forja sus historias provenientes de mil universos,

que en sus sueños dormitan bajo dorado baldaquino.

 

Lo conozco desde pequeño, cuando estaba en El Cortijillo,

era simpático, revoltoso, abierto y de carácter muy vivo,

delgado, algo nervioso, de mirada tierna como la de un pillo.

 

Con su chaqueta de flecos y su sombrero tejano,

él recuerda aquellos tiempos de rancio Heavy Metal,

que hoy a algunos podría parecerles muy lejanos.

 

A él le gusta Deep Purple, Judas Priets y Iron Maiden,

y el licor de hierbas, pero a poder ser Rúa Vieja,

le gustan las bromas, pero que vengan sin desaire,

 

Él es un personaje, que con su indumentaria,

a la Plaza del Carmen pone sabor y colorido,

aunque sé que en su alma a veces se siente herido,

pues sombrero, flecos y demás parafernalia,

esconden un noble ser al que algunos han ofendido.

 

Es el precio que paga, el indómito aguerrido,

aquel que vive sin tabúes, casi a su libre albedrio,

que deja su vida correr, transparente como el rio,

que a veces se siente sólo y quizás incomprendido.

 

Tal vez todo sea el resultado, de un mundo calculador y frio

por eso en esta jungla de oscuros intereses, se halla perdido,

o tal vez su aptitud le protege, del mundo y sus desvaríos.

 

Lo podría llamar, en abstracto lenguaje, señor equis,

pero el personaje de quien aquí claramente les hablo,

en Fuente el Fresno se le conoce por ¡¡Fleki!!

 

Barcelona. Octubre del 2010. Juan Cano Rico (El Canchollo)

 


 

EL CAMPO FUENTERO Y SUS SILENCIOS

 

¿Quién inoculó tanto silencio a los campos?

¿Por qué en los olivos ya no canta la cigarra?

en los días de estío, cuando el sol todo achicharra,

cuando los ocres del rastrojo se visten de pardo,

¿quién robó la alegría a los campos de La Mancha?

 

¿Por qué no se escucha cantar a los grillos?

cuando el sol calienta a mitad de la mañana,

hasta las piedras en su quietud languidecen,

pues sólo reina el silencio, a eso de rayar el Alba.

 

¿Donde está el canto de tordos y estorninos?

Quizá a muerte, un día los condenaban,

unos jueces circunspectos y anodinos,

por cuatro aceitunas que un día robaban.

 

Ese silencio sepulcral, que me corroe el alma,

cuando voy caminando por esos campos,

al clarear el día, cuando apunta la mañana.

 

¿Será que de luto vistieron estos parajes de mi tierra?

Sólo le dejaron color, le robaron música y lenguaje,

rompieron todo equilibrio y aquel hermoso maridaje,

que siempre tuvieron, el valle, el llano y la sierra.

 

Quizá es que en Septiembre, no sólo mueren las hojas,

tal vez la vida por estos pagos se puso a dormir,

quizá aquí solo a los insectos dejan multiplicarse y vivir,

sea como fuere, yo eche de menos trinos y notas,

esas que el campo regala cuando el día empieza a venir.

 

 

 

 

 

Fuente el Fresno. Septiembre del 2010. Juan Cano Rico (El Canchollo)

 


 

DONDE   LAVABA    MI   MADRE

 

A la orilla del arroyo

dos cestos de ropa lavabas

y un poquito más arriba

tus dos retoños jugaban

tenías atada la “burra”

para que no se te escapara

y asi volvías al pueblo

¡con tu ropa perfumada!

y aun faltándote el aliento,

no parecías cansada.

 

Los juncos de las orillas

aun parecen recordarla

lavando sobre sus rodillas

¡por sombra! tiene una zarza.

 

Las zarzas ya se han secado,

el arroyo parece lagrimear

la huerta de Giordano,

hoy se ha vuelto un cantorral.

 

Ya no están las higueras

donde íbamos ha dormitar

las tan calurosas siestas,

en que solo las cigarras

¡se atrevían a cantar!

 

Aquello han vuelto un baldío

para poder ir a cazar,

o para poner un plantío,

qué más se puede esperar,

de este mundo tan sombrío

¡que todo quiere arrasar!

 

 

Juan Cano Rico (El Canchollo)   Barcelona 2002.

 


 

CAMINOS, OLIVOS Y POLVO.

 

Caminos resecos y polvorientos,

recuerdos de mi amada tierra,

añoranzas que el corazón encierra,

y forman parte de mis pensamientos,

pues estar en ella siempre quisiera.

 

Caminos resecos, polvorientos, y verdes olivos,

de tanto recordaros en mis ausencias,

por veros hacéis que cada día me sienta vivo.

 

Ancho páramo de La Cañada,

al fondo La Cruz de Piedra,

pastizales de lagartos y culebras,

La Hormiguilla con sus cantorrales,

La Morra con su testa enhiesta.

 

Más allá de las “vías” el embrujo,

de la quietud bucólica del valle,

Los Ballesteros y Charco del Tamujo.

 

Tierras de pastoreo, paisaje, paz y labranza,

regadas por frescos y cantarines arroyos,

las quinterías con sus chimeneas y “poyos”

de volver a veros, nunca perdí la esperanza.

 

Muy cerca Los Retamares, de Abajo y de Arriba,

feudo de los que aquí apodaron Avizoras,

sus casas de labor ya casi nadie habita.

Caminos polvorientos que a mi pensamiento afloran.

 

Caminos hoy tristes y solitarios,

que allá en mi niñez recorrí,

su polvo en mi piel quisiera sentir,

el recuerdo a ellos me lleva de la mano,

pues son la bella tierra donde nací.

 

 

Barcelona. Junio del 2010. Juan Cano Rico (El Canchollo)

 


CACIQUES Y REYEZUELOS (Las sombras del pasado)

 

Cuando pasado el tiempo compruebas que nada ha cambiado,

cuando las oscuras y siniestras sombras, revolotean en tu tejado,

ves que de nuevo cobran forma y vida, los fantasmas del pasado.

 

Cuando hombres y mujeres no cambian, y viven endiosados,

sin darse cuenta siquiera, que sólo son, aristócratas arruinados,

pretendiendo vivir como si hubieran heredado un Gran Ducado,

ellos creen ser reyes, de un tiempo remoto y trasnochado.

 

Viven en su gran mundo, de apariencias y fachadas,

creyendo pertenecer, a otra clase, a una elegida casta,

que están dotados de dones y protegidos por las hadas.

 

Pero si un día pusieran los pies en el suelo,

si tomaran conciencia, de que no son nada,

si tuvieran sentimientos, su llanto no tendría consuelo.

 

 

Creen ser la mar de notorios entre las gentes de pueblo,

si tuvieran que vivir en el anonimato de la gran ciudad,

serian donnadies, aves de negro presagio y mal agüero.

 

Son gentes que en mitad de la nada son importantes,

la gente sencilla les huye por su orgullo y mediocridad,

y porque su lenguaje y sus hechos suelen ser lacerantes.

 

Sea como fuere un día esta gente hirieron mi profundo sentimiento

haciendo en aquel instante, tambalearse dentro de mí los cimientos,

los que con tanto trabajo, entrega y esfuerzo un dia  conseguí levantar,

para borrar de mi mente , el pasado y tantos y malos recuerdos.

 

 

Fuente el Fresno 2e de Mayo del 2010. Juan Cano Rico (El Canchollo)

 

Este poema hace referencia a unos hechos acaecidos en un bar de Fuente

El Fresno el 23 de Mayo del 2010. Los cuales presencio, El Fleki. A él quiero dedicárselo.

 

 


 

BARDOS BUFONES Y JUGLARES

 

Hay quien por desconocimiento confunde,

el nombre de Bardo con ladrillos y tejas,

esto son materiales que no emiten quejas

pues carecen del sentimiento que funde

palabras, versos, rimas y moralejas.

 

Toman como vulgar y simple voceador,

al Juglar, al Bardo, al Poeta y al Trovador.

 

Demostrando, su falta de respeto y estima,

para con aquel, que del puro sentimiento,

hace música con el lenguaje y con  su rima.

 

¡Pobre de aquel! que trata al poeta como si fuera un bufón,

burlándose  de sus rimas y versos por no saber entenderlos,

no llegó a ver, que del lenguaje son fundamento y razón.

 

Si pensaran, que sólo demuestran con su ignorante aptitud,

su profunda y obscena incultura, su falta de educación.

No alcanzaron a ver que el vate en su rima hizo una  reflexión,

no está hecha la miel para el indolente asno, que con acritud,

a base de mordiscos y coces, quiere acabar con la civilización.

 

Que calibren y aprecien, la diferencia entre poeta y bufón,

pues nunca restó inteligencia el saber hacer sonreír,

ni el color del traje o careta, si en su alma sabe sentir,

y en alegrar y hacer feliz a los demás encontró justa razón.

 

Por eso ante tales signos de desafecciones y cariño,

prefiero al igual que el bufón hacer de reír,

pues no hay nada que pueda hacer más feliz,

que ver la sinceridad y ternura de la sonrisa de un niño.

 

 

 

Barcelona. Mayo del 2010. Juan Cano Rico (El Canchollo)

 


 

AMAPOLAS DE MI TIERRA

 

Crecen las mapolas absortas en su silencio,

tiñendo de color sangre, el rudo y ancho páramo,

con el cual forma un íntimo y sensual tálamo,

bordado de espigas y marrón de los senderos.

 

Emergiendo en el manto verde de valles y praderas,

se las puede ver, desde caminos, cañadas y veredas,

con su vivo y osado color, hacen ruborizarse a la Primavera.

 

En préstamo piden al sol pigmentos y luz para su color,

y él, que los tiene de sobra, se los da con inocencia y candor.

 

Son el venero de sangre que corre desde el valle hasta la sierra,

torrente de rojos colores, que violentamente se derraman,

por la amplia y luminosa llanura, de mi querida tierra manchega.

 

Pero que seria, del campo y de la Primavera sin ellas,

su monocromo  color no les suele restar belleza,

resaltando con orgullo, aún rodeadas de maleza,

ellas son para el páramo, lo que para el cielo las estrellas.

 

Sabia roja que en Abril despertáis la vida nueva,

para vestir con manto purpura la pasión de una quimera,

quiero recordaros todo el año, haceros de mi corazón bandera,

para soñar en mis noches, con las amapolas de ¡mi tierra!

 

 

 

 

 

 

 

Barcelona. Julio del 2010. Juan Cano Rico (El Canchollo)

 


 

AMANECIA EN LOS OLIVARES

 

Sólo camino, olivos y noche estrellada,

acompañado por el silencio de mis pensamientos,

para dar rienda suelta a románticos sentimientos,

mirando el cielo para ver la belleza de una alborada.

 

Sólo mis pasos rompían aquel silencio sagrado,

y sólo el crujir de la tierra de aquel sinuoso camino,

me hizo sentir, que en la vida se ha de ser peregrino,

para aprender del camino todo lo que en el hemos andado.

 

Fueron aquellos cuatro hermosos amaneceres,

en los cuales me uní en comunión con el campo,

rodeado del paisaje de olivos a lo largo y a lo ancho,

olvidé la nula existencia en que nos hunde el asfalto,

aproveché, para en mi pensamiento hacer “zafarrancho”

 

Y descubrí, lo bonita que es a veces la vida,

si con pocas cosas nos conformamos,

aquellos que con sólo mirar las estrellas,

y poniendo el alma en el firmamento,

un bello manto de seda bordamos,

para asi rendir fidelidad y juramento,

a todo aquello y aquel que nos ofrece su mano.

 

Volvería una y mil veces, a repetir la experiencia,

de vivir la soledad de la noche sólo sintiendo mis pasos,

poder ver reflejarse la luna, en los secos pastos del prado,

perder las prisas, el mal vivir, y aborrecer la impaciencia,

que vivir en el ruido no es triunfo, ni en el silencio fracaso.

 

 

 

 

Fuente el Fresno. Septiembre del 2010. Juan Cano Rico (El Canchollo)


 

A UN  EMIGRANTE                                                                       

                                                                                                                                      

¿Donde quedo la ilusión?                                                                                               

con la que fuimos a buscar

aquello que hace alusión

a la abundancia y bienestar.

 

Creyendo a falsos profetas

y a gentes de relumbrón

abandonaron sus casas

para vivir en un barracón.

 

Carboneros, piconeros y braceros

gentes de toda condición

la ciudad iba engulléndolos

como si fuera un dragón.

 

Dejaron pueblos y aldeas

en busca de algo mejor

les metieron mil ideas

llevándolos a un callejón.

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                     

Quien borrará los recuerdos

quien les quitará desazón

a esos pobres Manchegos

que dejaron su población.

 

Como me duelen las penas

de las gentes como yo

sintiendo la sangre en sus venas

por volver donde nació. 

 

 

Barcelona 2002. Juan Cano Rico (El Canchollo)   

PAISAJE  MANCHEGO

 

Me he perdido en la espesura

de tu bosque y su soledad,

recordando tanta hermosura

que en ti yo logre encontrar.

 

Pasando por el viejo puente

¡hasta se oye rumorear!

el agua de alguna fuente

que no dejo de manar.

 

 ¡Aquel arroyo que serpentea!

por entre el bosque de olivos,

se oye  un ave que coquetea

con cánticos y silbidos,

mientras un lagarto “sestea”

y cantan los estorninos.

 

El viento por entre las ramas

quiere pasar desapercibido,

y hasta el croar de las ranas

hoy parece mas “subido”.

 

Un mochuelo rezagado

¿que se debió de olvidar?

que el dia ha comenzado

y debe ir a dormitar.

 

Las flores abren su cáliz

a punto de comulgar,

con esa luz que les brinda

el dia que va a comenzar.

 

Vuelvo a estar hoy de nuevo

con la vulgar civilización,

sin olvidar desde luego

¡de que llevo lleno el zurrón!

 

De toda esa bella fronda

de los campos de mi pueblo

de ese querer que me ronda

¡que es! el “terruño manchego”.

 


 

NOSTALGIAS  MANCHEGAS

 

Asomarse a aquel terruño

era salir a un balcón

asi pensaba don Nuño

apoyándose en su bastón,

planicie extensa y ancha

¡por aquí anduvo Sancho Panza!

de escudero de un señor.

 

Bellos páramos manchegos

que a este verso traigo yo

para olvidar desapegos

de un tiempo que ya pasó.

 

Tierra muy extremada

mucho frío y gran calor

en el verano quemada

en primavera verdor.

 

Tú vas dándole a tu gente

aceite y vino con primor

sobre tu piel tan turgente

que no se nota el rigor.

 

De esas mañanas de escarcha

que hielan el corazón

de ese calor que no marcha

y que anula hasta la razón.

 

¡Pero es tan bella mi tierra!

tan lindo suele ser su color

que se lo prestan las sierras

para que no sienta rubor.

 

 


 

NACIDO EN EL SECANO

 

Yo que nací en el secano

pasar sed no me espanta,

pero se me seca la garganta

cuando la sed acucia el campo

de los llanos de La Mancha.

 

Donde el campo no tiene puertas,

donde el ganado pace libre,

y la norma tan sólo prohíbe

entrar en sembrados y huertas.

 

Son aquellos pastos comunes,

que hoy vienen a ser llamados,

¡los Estados del Duque!

 

Donde el latifundio no existe

allí no hay alambradas,

y hasta la tierra labrada

se suele poner muy triste

cuando no le llega el agua.

 

De tan sólo recordarla

me invade la melancolía,

soñar con ella es mi alegría,

¡y cómo no voy a soñarla!

si en ella vi la luz del día.

 

 

 

B-C-N.  Juan Cano Rico. (El Canchollo)

 

 


 

LOS SEGADORES

 

Cantando iban los segadores

pasaron muy de mañana,

sin temerle a los sudores

de la caminata temprana.

 

Vestidos con sus manguitos,

con sus hoces afiladas,

cantando pero sin gritos

en esas duras jornadas.

 

Buscando van una sombra

tal vez un pozo con de agua,

en esa reseca alfombra

de la mies recién cortada.

 

Por allí van los segadores

con sus sombreros de paja,

regando con sus sudores

estos campos de La Mancha.

 

Ya se han echado la siesta,

por cabecera una albarca,

por lecho la parda tierra

y por sombra una albarda.

 

Así era de dura la vida

de la gente que segaba,

trabajando sin medida

hasta que el sol se apagaba.

 

B-C-N. 2008. Juan Cano Rico (EL Canchollo)

 

 


 

LOS CANDILES.

 

Al pie de aquel ancho camino

que se llamó de Villanueva,

han hecho una barriada nueva,

por donde pasaba  ovino y caprino,

hoy, lo han convertido en carretera.

 

Allí viven en hermosa hermandad

los que aquí llamamos “Candiles”,

hicieron chalets, de establos y rediles,

donde el manco Zaga tuvo su corral.

 

Fueron de mi calle vecinos,

allí en el “Altillo” habitaban,

pero un día nos dejaban,

para irse aquel apartado retiro

donde llevaron vida espartana.

 

Eleuterio, Basi, Teodosio, Emilio y Milagros,

y otro que murió cuando aún era un retoño,

que en la banda tocaba el clarinete

y que tenía por nombre  Antonio.

 

Esta historia que les cuento,

es la historia de unos amigos

que la infancia pasaron conmigo,

pero el destino aciago y cruento

quiso llevarlos a aquel camino

otrora lleno de agua y polvoriento.

 

Aquel nuevo barrio no necesita faroles,

pues viven allí mis amigos Los Candiles

que alumbran más que cien soles.

 

 

 

 

Juan Cano Rico (El Canchollo) Abril del 2010.

 

 


 

DONDE   LAVABA    MI   MADRE

 

A la orilla del arroyo

dos cestos de ropa lavabas

y un poquito más arriba

tus dos retoños jugaban

tenías atada la “burra”

para que no se te escapara

y asi volvías al pueblo

¡con tu ropa perfumada!

y aun faltándote el aliento,

no parecías cansada.

 

Los juncos de las orillas

aun parecen recordarla

lavando sobre sus rodillas

¡por sombra! tiene una zarza.

 

Las zarzas ya se han secado,

el arroyo parece lagrimear

la huerta de Giordano,

hoy se ha vuelto un cantorral.

 

Ya no están las higueras

donde íbamos ha dormitar

las tan calurosas siestas,

en que solo las cigarras

¡se atrevían a cantar!

 

Aquello han vuelto un baldío

¿para poder ir a cazar?

¿o para poner un plantío?

¿qué más se puede esperar?

de este mundo tan sombrío

¡que todo quiere arrasar!

 

 

Juan Cano Rico (El Canchollo)

 

 


 

CALLEJUELA  DE  LOS  BOLOS

 

Subiendo la cuesta de Ánimas,

pasando Las Cuatro Esquinas,

¡había unos grandes escalones!

donde tomaban el fresco las vecinas.

 

A la izquierda un callejón

¿mejor dicho callejuela?

donde daba el corral de Patrón

y la casa de la Venera

¿pero hagamos tambien mención?

¡de la Beatriz de Tranquillón!

 

Alli daban las puertas “falsas”  

por donde burros y mulas metían,  

¡las puertas de los corrales!

y de gentes que alli vivian.

 

La llamaron “De los Bolos”

pues tal vez este juego albergó,

al ser plana y de ancho corte,

muy tranquila y de buen porte,

¡y no le saquemos más jugo!

que dicho nombre no tuvo

por que aquí algún bolo vivió.

 

 

 

 

 

Juan Cano Rico (El Canchollo)

 

 


 

BESOS  PERDIDOS

 

Bajo las ramas de olivo

yo te he querido besar

mas el tiempo y el olvido

todo quisieron borrar.

 

Caricias de adolescentes

que tú querías frustrar

aquellas que en otras gentes

huellas lograron dejar.

 

Los besos que en el sendero

tú no me quisiste dar

son flores en un florero

a punto de marchitar.

 

¿Para qué quiero caricias?

que a nadie le puedo dar

te quieros tengo guardados

de poco me sirven ya

son como el agua del río

si no la cogen se va.

 

Amores que apaga el tiempo

si nadie los sabe avivar

son cenizas que en el viento

se tienden a desparramar.

 

 


 

ARROYO LOS FRESNOS

 

Aquella corriente tranquila

salpicada en sus orillas de verde,

de vez en cuando una noria “chirria”

y en la vasta llanura el arroyo se pierde.

 

Allá desde aquellos montes

corre el agua por las huertas,

que llega del Valle de los Picones,

dibujando entre sus vueltas

verdes y frescas porciones.

 

Refrescando va el “Robleo”

y sus resecos cantorrales,

se va dando un rodeo

reverdeciendo agrestes lugares,

poblando va sus orillas

de junqueras y zarzales.

 

Aguas mansas que a su paso

en Peña Negra van dejando,

tanta vida y tanta belleza,

para un poco más abajo

perder mansedumbre y frenos,

y es que hoy estoy hablando

¡del Arroyo de los Fresnos!

 

B-C-N. 2009. Juan Cano Rico (El Canchollo)

 

 


 

ACEITUNEROS MANCHEGOS

 

 

Corriendo va por los campos

el tibio sol de la mañana,

embelesándose va con cantos

y olores de tierra mojada.

 

Por entre ramas de olivos

y linderos con sus zarzas

corriendo marchan los vientos

van espantando las garzas.

 

Madruga el aceitunero

sin tener miedo a la escarcha

enfrentándose muy fiero

a ese frio que no marcha.

 

Se oye el canto pausado

de una cuadrilla cercana

¿talvez llenaron el carro?

y se van para la almazara.

 

Marchó a casa el aceitunero

cansado de la dura jornada

esbozando va un te quiero

con una sonrisa muy ancha

pensando ¡no hay nada mas bello!

que estos campos de La Mancha.

 

 

 

Juan Cano Rico (El Canchollo)

 

 


 

EL VIEJO BARRIO

  (c/ El Altillo)

 

¡Paseando por tus calles!

el tiempo yo vi morir,

la gente se fue hacia el valle

cuestas no quieren subir.

 

Aquellas calles vivian

el dia a dia sin pensar

que un dia, les llegarían

la tristeza y la soledad.

 

Hoy cuando siento mis pasos

sonar como eco fantasmal

veo tus patios abandonados

¡convertidos en herbazal!

 

¿Donde se fue la vida?

¿donde  la chiquillería?

con toda su algarabía,

parecía que el barrio “florecía”

sin ser el desierto de hoy día,

que como mala profecía

pareciera quererle alcanzar.

 

Con sentimientos dolidos

hoy me he vuelto a marchar,

con los hombros encogidos

solo he podido meditar.

 

Veo como el olvido

su lento camino siguió

y como guerrero vencido

que sus armas entregó

procuro borrar las huellas

de aquel tiempo que pasó

pero que sigue haciendo mellas

¡en este que tanto te amó!

 

 

Juan Cano Rico.

 

 

 

 

¿Ya no huele a cocido?

ni a pan acabado de hacer

en el olvido quedaron tres hornos

que esta calle llego a tener.

 

Asi apurando la memoria

¡para darle renombre y cartel!

¡aquí se vivió en la gloria!

y hasta tuvo su sede un cuartel.

  


 

LA  ESCOPETA  DE  MI ABUELO

 

¡Escopeta de avancarga!

la que mi abuelo tenía,

para espantar la alimaña

¡él no iba de cacería!

él solamente la usaba

en su oficio de guardería.

 

Por el cañon ponía la pólvora

para cargar esta fusilería,

había que usar sin demora

“plomo y baqueteria”

 

Esto era un artilugio

pensado para matar,

pero por mal sortilegio

la mano te podía cortar.

 

Al no ser un instrumento

de excesiva precisión,

¡apuntabas al Ayuntamiento!

¿y le dabas? ¡al Castellón!

 

Y no hablemos de cazar

porque a veces los conejos

no sabían ¡si reír o si llorar!

 

Mi abuelo tenía el recuerdo

de ese su mal funcionar,

pues un percutor levantado

un dedo le fue a cortar

¡y si llega a ser por descuido!

¡le corta la yugular!

 

P.D. dedicado a mi abuelo materno

(El Cano  “Tranquillon”).

 


 

LAS CIGÜEÑAS  DEL “PRAÓ”

 

¡Ay! cigüeñas de la torre

siempre estáis de vigilancia,

observando el horizonte,

¡esbeltas! con “elegancia”

 

Divisando los montes

y la llanura esteparia,

desde cumbres “prominentes”

hasta las tablas del Guadiana,

hoy no os quedan humedales,

¡donde pescar una rana!

 

Ya no os queda la torre,

la que siendo pequeño tiraban

la de la plaza del Carmen,

con su negro techo de pizarras.

 

¡ya no queda ni el cine!

aquel que de “Infante” llamaban,

cambiaron ya tantas cosas

¡hasta os cambiaron de morada!

 

Quitaron la derruida iglesia

aquella que nueva llamaban,

dignificaron aquella calleja

¡bonita plaza quedaban!

 

 

Juan Cano Rico. (El Canchollo

 


 

LOS ULTIMOS  GAÑANES  (Labradores)

 

Recordando aquellas cosas

tal como las vi pasar,

al lado de gentes honrosas

que por adjetivo solían llevar,

el no menos noble de los nombres

pues solían  llamarles “gañán”

 

Con ellos aprendí respeto

a tratar bien a los demás,

que un hombre es mas completo

si sabe de sobriedad.

 

¿Dónde esta el compañerismo?

que era como religión,

hoy sólo queda pesimismo

todo va con mala intención.

 

¿Donde quedaron saludos?

donde se fue el respetar

a aquellos hombres “ceñudos”

de mucho hacer y callar.

                            

 

Hoy ya no quedan gentes                                                                                 

que sepan con poco hablar,

ser a veces indulgentes

con el que todo parece ignorar.

 

Aquellos hombres tan parcos

que aquel castellano hablaban,

haciéndole muchos ascos

a los que la lengua refinaban.

 

¡Y asi murió aquel oficio!                                                                                      

de los gañanes que araban,

y las maquinas con maleficio

su canto de muerte sembraban.

                                                      

 

Juan Cano Rico. (El Canchollo)                                                 

 

     


UN SER SUPERIOR

 

Aquella que hacen llorar sin consuelo,

la que es víctima de maltratos e insidias,

para la que el vivir cotidiano es dura lidia,

seguro que Dios le reserva un trocito de Cielo.

 

Hay quien debería lucir palma de mártir,

por aguantar el caduco machismo insultante,

ese que algunos les hace sentirse importantes.

El mundo es de ellos y no lo quieren compartir,

pues su mente fue invadida por virus arcaizantes.

 

Ellos creen que la mujer es un ser inferior,

si pensaran que el génesis de todo humano,

con esfuerzo sobrehumano salió de su interior.

 

Si subsistimos ha sido por sus cuidados,

el hombre existe gracias a este ser superior,

quien no lo quiere reconocer es un mal criado,

su mente es más simple que la de un roedor.

Que recuerde que una mujer fue quien lo amamantó.

 

Sólo pido un poco de respeto y de dignidad,

pues una mujer vale muchísimo más,

que quien viene a tratarla con odio e inquina

y al nivel de una esclava la quiere relegar.

 

        

 

 

 

Dedicado a todas las mujeres maltratadas y en especial

a doña Rosalía.

 

Juan Cano Rico (El Canchollo) Abril del 2010.

      


 

AQUELARRE  GROUP

 

Por aquel tiempo anduvieron

con sus instrumentos dale que dale,

de la música no fueron hechiceros,

pero ellos se hicieron llamar “Aquelarre”.

 

Lo fundó un tal Inocente

y también anduvo en ello

uno que llamaban “Bernardete”.

 

Eran parte del invento

uno de Gregorio el “Regañao”

y también Isidro “El Jareto”.

 

Para imitar a Elvis con su meneo

ficharon a un nieto del tío Sabas

que aquí todos conocían por “Teo”.

 

Aunque creo que todos están,

dejaba atrás un panadero,

que tiene por nombre Julián.

 

No llegaron a ser famosos,

pero ellos dieron a conocer

lo que en La Fuente al parecer,

estaba sumido en los fosos

y no podía sin ellos florecer.

 

Ellos dieron al Pop-Rock

cierto aire de notoriedad,

lucharon contra la adversidad,

despertándonos del sueño Folk

que nos tenía en la oscuridad.

 

Fuente el Fresno no quiso ser menos

que Malagón, Villarubia o Ciudad Real,

gracias a ellos nos pudimos vanagloriar

de divulgar aquellos ritmos modernos

que de Europa, acababan de llegar.  

       Juan Cano Rico (El Canchollo)

 


 

ELVIRA  SU GUITARRA Y EL CORO

 

La guitarra acunada en su regazo,

su voz con cadencia acompasada,

su padre con mirada embelesada

escuchando el harmonioso canto

fluir de la voz de su hija tan amada.

 

Su cálida y aterciopelada voz

aderezada de suaves arpegios,

aflorando para cantar y alabar a Dios.

 

La acompaña un coro de serafines,

versionando a Donovan y Mamá Cash,

las cuerdas con sus manos hace vibrar,

para que broten aromas de rosas y jazmines

que mezclados con sus notas al Cielo quieren llegar.

 

Cerca la voz grave de Rincón,

evolucionando por encima de las demás,

imprimiendo un toque de sobriedad,

ecualizada por la bóveda de cañón,

para que se oiga desde el fondo hasta el Altar.

 

Sin obviar a los demás componentes,

de este coro de voces de ambrosía,

que con bellos cantos y melodías

quieren hacer de nexo y de puente,

entre los mortales y Dios cada día.

 

Yo no olvidaré, vuestra jota a Santa Quiteria

que este año sonó con un halo de tristeza,

por alguien que no pudo venir esta feria.

 

Esa ausencia que tanto se hizo notar

es la de alguien que está en Afganistán.

 

Barcelona tres de junio del 2010. Juan Cano Rico (El Canchollo)

 


 

MODESTO Y SUS TESOROS

 

Modesto al casarse dijo a Neptuno,

que quería engendrar sirenas,

regalo del Cielo le vino un delfín

y tres ninfas de infinita belleza.

 

Quizá influyó en todo ello,

que el tratara con cosas de mar

aquellas que el hombre suele pescar,

a base de redes, artes y anzuelo.

 

La Fuente siempre anduvo escasa

de arquitectura y de monumentos,

y le llegó un día el feliz evento

en que Dios la quiso premiar

con tres bellezas que quitan el pensamiento.

 

Y aunque de hombres no entiendo,

su hijo es bien parecido y formal.

Caballero que no luce espada ni alfanje,

afable, educado y amable con los demás,

es este nieto de Moisés al que llaman Miguel Ángel.

 

Mi verso hoy quiere ser un canto

a la honradez, la hermosura, la belleza,

mi palabra sólo quiere enaltecer

la simpatía el buen hacer y la nobleza.

Mis ojos sólo quisieron ver la grandeza

de las obras que Dios nos regaló,

para poner alegría y color a la naturaleza.

 

Estas rimas quiero que sirvan,

como respetuoso y honorable gesto,

por haber dado a La Fuente

tan buenos y honrados hijos,

como los que le ha dado Modesto.

 

 

Barcelona 11 de junio de 2010. Juan Cano Rico (El Canchollo)

 


 

 DESDE LA FUENTE PARA AFGANISTÁN

 

Está en desérticas e inhóspitas tierras,

recordando a sus padres y hermanos,

a su pueblo en la falda de la Sierra,

la plaza Del Carmen y sus aledaños.

 

En esa tierra lejana, agreste y hostil,

ella sueña con olivos y viñas verdes,

con las llanos donde la vista se pierde,

una y otra vez a su mente suelen venir

los  manchegos paisajes y sus gentes.

 

Su sueño no es un sueño pueril,

por el dejó una vida de comodidad,

para con su trabajo a los demás servir.

 

Un día dejó su pueblo y un mar de lágrimas,

a su hermana yo vi brotarle el llanto

por el dolor de la ausencia, por su quebranto,

yo que soy un sentimental, sentí en mis ojos esa humedad.

Pues tengo empatía,  y no un corazón de amianto.

 

Este año no pudo estar con los suyos

en estas fechas tan familiares, tan señaladas,

pero allá en Afganistán sentirá el orgullo

de ser una buena soldado de España.

 

Aunque ella no estuvo físicamente en la feria,

su pensamiento estuvo aquí entre nosotros,

y en recogido silencio, seguro rezó a Santa Quiteria.

 

Desde estos versos yo sólo puedo pedir,

que regrese sana y salva esta Fuentera,

para que sus padres y hermanos yo vea,

de felicidad y alegría cada día sonreír.

 

Para Mari Ángeles,  de un paisano que no olvida a las gentes de su pueblo.

 

Barcelona 10 de junio del 2010. Juan Cano Rico (El Canchollo)

 


 

LA  VENUS FUENTERA

 

Era en la estación de servicio

a las seis de la mañana,

como si fuera un hechizo

que de la nada brotaba.

 

Toda belleza y simpatía

con sus exquisitos modales,

sin mostrara esa apatía

que de buena mañana

invade a ciertos mortales.

 

Era una hermosa ninfa,

la vi cuando rayaba el alba,

brillaba como la estrella

que despide la madrugada.

 

De equilibradas proporciones

rayando, la exuberancia,

tan colmada de elegancia,

perfumando con su fragancia

cada uno de los rincones

por donde su figura pasaba.

 

Curiosidad y admiración

me hicieron que preguntara,

quien era aquel  resplandor

que iluminaba la madrugada.

 

A mi lado alguien dijo,

¡es la nieta de Moisés!

una hija de Modesto,

por eso pido perdón

si acaso a alguien molesto,

mi verso no quiere ofender

a personas que tanto respeto.

          Con todo mi respeto y admiración, para Mamen, una  persona  que si sabe sonreír a las seis de la mañana.

          Los Santos de Maimona. 10/9/ 2009. J-C-R. (El Canchollo)

 


 

NO HAY EDAD PARA EL AMOR

 

¿Quién exigió al amor, carné de identidad?

para saber su naturaleza, origen o edad,

como si el enamorarse comporte

¡exhibir visado en algún pasaporte!

 

El amor no tiene edad, es imperecedero, sin caducidad,

cuando llama a nuestra puerta, no se le debe preguntar

si es rico, si es pobre, si tiene o no tiene edad.

 

Que son los años para quien de verdad ama,

sólo son tiempo, materia intangible,

El amor es un espíritu indivisible.

No es joven ni es longevo para el que siente su llama.

 

En el amor lo que cuenta es el respeto, la mutua entrega,

no hay que cerrarle la puerta, se le hade recibir cuando llega.

 

 

Mis versos vienen a cuento y razón,

De que este año conocí una pareja,

la que por su edad ningún desconocido empareja,

quizá de ahí arrancó mi inspiración,

pues el cariño hace cosas que nos parecen complejas

y nos llevan a veces de una sana admiración.

 

Ellos sin tan siquiera proponérselo, nos dieron bonita lección,

demostrándonos que no existen barreras en las cosas del corazón

sanamente quiero manifestarles mi más sincera felicitación.

 

Sólo añadir que Manuel, así se llama el señor,

natural del pueblo hermano de Porzuna.

Tuvo la inmensa y  muy grata fortuna

de casarse con esta mujer toda belleza y primor.

 

Y por si la dicha no era entera,

el destino quiso en suerte depararle,

que la mujer que la felicidad vino a darle

fuese una guapa  y simpática fuentera.         

 

 

               Con todo mi respeto y cariño para; Manolo y Prado.

 

               Barcelona 7 de junio de 2010.  Juan Cano Rico (EL Canchollo)

 


 

PARA PABLO (In memoriam)

 

Este año, no estará entre nosotros

ayudando a llevar nuestra Santa,

yo lo recuerdo al igual que vosotros

pues era un Fuentero como Dios manda.

 

Lo tuve a mi lado el año pasado

ayudando a llevar la carroza,

se fue al Cielo junto a tan Santa moza,

donde reposo a su alma abra dado.

 

Espero que desde allá en el Cielo

veas este año a nuestra patrona,

por esa ventanita donde se asoman,

aquellos que encontraron consuelo,

en la eternidad que no tomaron a broma.

 

Yo presentí que este hombre

la muerte de cerca lo acechaba,

por eso pedí muy calladamente

que Santa Quiteria hasta mayo lo dejara.

 

Mi ruego no fue escuchado

pues el pasado mes de abril,

Pablo para siempre se ha marchado.

 

         En memoria de Pablo Ferrer Almoguera (Q-E-P-D)

 

           B-C-N. Abril del 2010. Juan Cano Rico (El Canchollo)

 


 

SANTA QUITERIA Y MIS AMIGOS

 

¡Como me gusta mayo!

¡como me gustan sus fiestas!

cuando el monte es revestido

por flores de jaras e iniestas,

disfrutar de aquel colorido

de los valles y las sierras.

 

Olvidar avatares de un año

cuando llega Santa Quiteria,

estar con los amigos de antaño

pasándolo bien en la feria.

 

Ver como mis paisanos

con tanto fervor y entrega,

pasean a la Patrona

por esta villa manchega

y oír como grita “Charli”

¡que viva Santa Quiteria!

 

 

B-C-N. 2009. Juan Cano Rico (El Canchollo)

 


 

SI EL ARROYO HABLARA

 

Los chopos de las orillas

se ríen en las aguas quietas,

la luna mira a hurtadillas

a ver si los chavales se besan.

 

Las zarzas juegan al corro

y hasta el aire se embelesa,

las aves cantando a coro

pregonando van su belleza.

 

¡ay! si los juncos hablaran

¡ay! si los árboles supieran,

las penas que allí se esconden

secretos que allí se encierran,

en el tronco del viejo roble

¡ay! si las aguas lo descubrieran.

 

Pensamientos pronunciados

susurrados en voz queda,

los tequieros ya olvidados

se marcharon con la niebla.

 

Las palabras silenciadas

las conversaciones calladas,

aquellas miradas tiernas,

las promesas incumplidas,

aquellos besos en la hierba,

hicieron sangrar las heridas

ante la verdad descubierta,

que aquellos besos y caricias

los vientos se los llevaron

porqué ya no eras sincera.

 

 

         Barcelona enero del 20010. Juan Cano Rico (EL Canchollo)

 


 

EL HABLA MANCHEGA

 

Con ese deje y gracejo

de la lengua de Cervantes,

mi tierra habla como “antes”

mirándose en ese espejo

de Hidalgos y rocinantes.

 

Suelen ser arcaísmos

que conservan toda la salsa,

de aquellos viejos entremeses

representados en las corralas.

 

Pero no critico tal hecho

y abogo por que perdure,

para así ponerle trecho

a ese voraz anglicismo,

que llama “fire” a la lumbre.

 

No deberíamos dejar perder

nuestras señas de identidad,

pues caeríamos en la orfandad,

si con su uso nos logran imponer

lo que adoptamos por frivolidad.

 

 

B-C-N.23/1/2010. Juan Cano Rico. (El Canchollo) 

 


 

UN DIA CON MI GENERACIÓN   (50-60s)

 

De esta fiesta señores

yo a nadie diré el lugar,

se celebro en Fuente el fresno

en días de navidad.

 

Aquel ágape señores

yo nunca podré olvidar,

había camaradería

buen vino y buen yantar.

 

A mi amigo Patrón

mi gusto le he de alabar,

le doy mi felicitación

por no quererse casar

“casándose ya no hay juergas”

se acaba la libertad.

 

A Telares y a Dativo

yo les imploro perdón,

si les negué algún saludo

seria por distracción.

 

Y también al de las motos

lo quisiera mencionar,

y decir sin alborotos

por mujer tiene un canario

su voz nadie puede igualar.

 

A Pepe Vera no dejemos

de incluir en esta relación

por algo es jefe de correos,

de vecina población.

 

También estuvo Gonzalo

que aquí le dicen Blasillo,

tenia las barbas ya canas

y aun le queda cara de pillo.

 

B-C-N.20/1/2008

Juan Cano Rico (El Canchollo)

 

 

Habrá que hacer una colecta

para así poder comprar

un pequeño bandoneón

para poder escuchar

como canta los tangos

el bueno de Don Tomas.

 

Y como poder es querer

y yo no quiero olvidar

lo menos que puedo hacer

es de nuevo brindar

por el señor Piquer.

 

Solo os pido una cosa,

si por culpa de esta prosa

alguien se quisiera querellar,

yo pido que me defienda:

José el de la hermandad.

 

Habiendo algunos señores

que no desean mención,

solo diré que el Robleano

merece una felicitación.

 

Aquellos que no he nombrado

me debieran perdonar,

yo suelo ser un Fuentero

que a nadie quiere olvidar.

 

Yo quisiera despedirme

como todo un caballero,

diciendo que son simpáticas

las esposas de estos fuenteros.

 

Y por esta yo os pido

que para el año que viene,

sin que halla ningún cumplido

lo podamos celebrar,

en casa del Robleano

o de quien se quiera brindar.

 

 

 


 

YA LLEGA  MAYO

 

Ya reverdean los campos,

llenas de agua van “las chorreras”

las cigüeñas allá en la torre

con sus picos “claquetean”

anunciando a los fuenteros,

que la primavera se acerca,

que ya va faltando menos

para que llegue su fiesta.

 

Se van alargando los días

y el tímido sol ya calienta,

haciendo apuntar las espigas

y florecer amapolas e iniestas.

 

Se siente esa llama que arde

para cumplir con las “mandas”,

que algunos llaman promesas,

haciendo que en muchas almas

aflorando vayan otras nuevas.

 

Es mayo, que nos recuerda

con su colorido y su luz,

¡que llega Santa Quiteria!

 

 

 

Febrero del 2010. Juan Cano Rico (El Canchollo)

 


 

POBRES PERO FELICES

 

¡Ay! de las pobres gentes

que aquellos tiempos les toco pasar,

con ellos no fueron indulgentes

los poderosos de aquel lugar.

 

Fomentando la pobreza

la ignorancia suele medrar,

anulando la nobleza

que el culto quiere ostentar.

 

¡ay! de aquellas familias

¡pobres de solemnidad!

que provocaron las fobias

de casi media humanidad.

 

¡Al pobre no ofrezcas consejos!

más bien dale un poco de pan,

asi cuando se mire en los espejos

vera que las penas se van.

 

Yo he visto toda una familia

sin mantas con que abrigar,

a toda una parafernalia

¡de niños por acostar!

 

Los vientos que nos soplaron          Dedicado a dos familias que

sirvieron para aventar                      que vivieron en los años 50-60 

el trigo que nos quitaron                 en Fuente el Fresno, una en

que era para cocernos el pan.          la C/ de Ánimas y la otra en 

                                                        la Cuesta de Los Presos.

Yo recuerdo aquella infancia          En dos lúgubres y míseros

de penurias sin acabar                     cuartitos.   

pero conservando la prestancia,                

que al pobre le suelen quitar              Juan Cano Rico. 

¡la sufrimos con elegancia!                (El Canchollo) 2007.

buen humor y dignidad.

 

 

 


 

LA REINA DE LOS MONTES

 

¡¡Que hermoso!! ¡¡que bonito!!

cuando llega el mes de mayo,

se pone ese rinconcito

de los montes toledanos.

 

Santa Quiteria hermosa,

hoy te quisiera decir

eres como esa rosa

que en mayo nació en mi jardin.

 

Con tu cara de manchega

viniste tu a bendecir,

ese amor y esa entrega

¡que la Fuente tiene por ti!

 

Y aunque haya fuenteros

viviendo lejos de aquí,

pero llevando en sus adentros

la fe que tienen en ti.

 

No te faltara ese “requiebro”

queriendo del pecho salir,

en una tarde de mayo

al verte del templo partir.

 

Aun llevando muchos años

sin acudir a tu fiesta

aunque tenga desengaños

mi voluntad manifiesta

¡es no faltar ya ningún año!

para poderte decir¡¡viva Santa Quiteria!!

 

Juan Cano Rico (El Canchollo) B-C-N. 2008.

 


 

LA REINA DE LA ESQUINILLA.

 

Ella ya se fue, se nos marchó,

su ausencia paró las manecillas,

al reloj del tiempo, que marcó,

el ritmo a las gentes sencillas

como la mujer que nos dejó.

 

Pasó el tiempo en sus quehaceres

entre hornadas de pan y “cochuras”,

la más laboriosa de las mujeres.

 

Del trabajo y sus hijos hizo, sus grandes placeres,

para ella no hubo, días ni horas, ocasos o amaneceres.

 

Ella era la maquina y el fogonero,

de su negocio la mejor productora,

incansable cual robusta locomotora,

siempre fue ejemplo de sus obreros.

 

Su gran conocimiento y sapiencia

¡como el mejor licenciado en ciencias!

Hicieron que su horno progresara

no sin mucho esfuerzo y paciencia.

 

Se nos fue en silencio esta gran señora,

nos dejó la mujer de inigualable desparpajo,

merecedora, de una medalla al trabajo,

quien la llegó a conocer hoy la añora,

pues se nos marchó quien no conoció el relajo.

 

El sol del orto veo elevarse y crecer,

pero en aquella calle no luce, no brilla,

desde el día que se nos murió Isabel

¡pues ella era la reina de La Esquinilla!

 

 

En memoria de esa gran mujer, fuentera de pro, como lo fue Isabel  (aquí conocida como, Isabel de Juan Rubio).

B-C-N. Abril del 2010. Juan Cano Rico (El Canchollo).

 


 

EL PRAO DE ARRIBA

 

 

Aquellos viejos eucaliptos

aquel regato de agua,

aquellos señores tan listos

venían a vender la yeguada.

 

Alli siempre hubo un prado

que  de “Arriba” lo llamaban,

aquí se celebraba el mercado

y de bestias lo llenaban.

 

Unos vendían los pollos

otro una mula parda,

gitanos mintiendo con rollos

para vender una albarda.

 

Aquí se vendían cochinos

y hasta las piaras de cabras,

aquí no existían cretinos

si no gente de mucha “palabra”.

 

En sus tiempos hubo un mesón

¡que se llamo de la Hidalga!

después se hizo un pilón

para que el ganado abrevara.

 

Hoy lo llaman el parque

y parece que dicho nombre

todo lo olvide y desmarque.

 

¡Pero no puedo por menos!

que la memoria refrescar,

con estos versos que amenos

“bien pudieran resultar”

recordando prolegómenos

que albergó este lugar.

 

Juan Cano Rico (EL Canchollo) 

 


 

CAFÉ BAR SOL

 

Frente a la Iglesia en ruinas

haciendo esquina con Ánimas,

el Sol servía café a caballeros y damas,

y a gentes, de este pueblo vecinas.

 

Pequeño tal vez, o mejor recoleto,

atendido por Aquilino y Eugenia

ellos fueron su regencia primigenia,

de él hicieron un local coqueto.

 

Después vinieron sus hijos

allí todo el mundo colaboró,

desde el más chico hasta el mayor,

todos aprendieron los entresijos

de la máquina de café por vapor.

 

Aquel barecito  o taberna,

un día fue parada de viajeros

“madrileños” y cortijeros,

era el lugar donde  alterna

lo mismo ricos que obreros.

 

Hoy el Sol lo regenta Miguelin,

un chaval servicial y eficiente,

que sabe tratar bien a la gente,

no aguanta al que se pasa un pelín

y con él trata de ser displicente.

 

A Miguel Cruz deseo larga vida,

para que siempre nos pueda servir,

y junto a él ver el Sol cual ave Fénix resurgir

para demostrarnos así su buena fama merecida.

 

Un abrazo amigo Miguelin. Juan Cano Rico (El Canchollo) 10/3/2010

 

 


 

BRAULIO (El peluquero)

 

Su negocio en la Calle Real

fue tertulia de futbol y toreo,

allí ejercía este filósofo peluquero.

Hasta creo que le llegó a gustar

la práctica deportiva del boxeo.

 

Regentó su modesta barbería

entre bromas y disertaciones,

buscando el porqué y las razones

del futbol y el arte de la torería.

 

Su fino y sempiterno bigote,

un día quiso ser daliniano,

su bastón de bambú en la mano,

de los peluqueros fue preboste,

su parecido es con Alonso Quijano.

 

Con sus clientes tuvo buen trato

y si alguno tenía quejas,

debajo un hueco escalera,

las recogía el señor Pilatos.

 

Aunque para algunos su humor

pueda parecer un poco estrafalario,

es porque no entendieron a la sazón,

la flema del humor de Braulio.

 

Su oficio y genes tienen continuación

en el muchacho que tiene su barbería

en la Plaza de la constitución.

 

Este es mi elogio para ese hombre

que dichosamente tuvo mi generación,

que hoy disfruta su merecida jubilación

habiendo dado buena fama a su nombre.

 

Un abrazo de tú paisano y amigo, Juan Cano Rico (El Canchollo)

B-C-N abril del 2010.

 

   


        

AQUELARRE  GROUP

 

Por aquel tiempo anduvieron

con sus instrumentos dale que dale,

de la música no fueron hechiceros,

pero ellos se hicieron llamar “Aquelarre”.

 

Lo fundó un tal Inocente

y también anduvo en ello

uno que llamaban “Bernardete”.

 

Eran parte del invento

uno de Gregorio el “Regañao”

y también Isidro “El Jareto”.

 

Para imitar a Elvis con su meneo

ficharon a un nieto del tío Sabas

que aquí todos conocían por “Teo”.

 

Aunque creo que todos están,

dejaba atrás un panadero,

que tiene por nombre Julián.

 

No llegaron a ser famosos,

pero ellos dieron a conocer

lo que en La Fuente al parecer,

estaba sumido en los fosos

y no podía sin ellos florecer.

 

Ellos dieron al Pop-Rock

cierto aire de notoriedad,

lucharon contra la adversidad,

despertándonos del sueño Folk

que nos tenía en la oscuridad.

 

Fuente el Fresno no quiso ser menos

que Malagón, Villarubia o Ciudad Real,

gracias a ellos nos pudimos vanagloriar

de divulgar aquellos ritmos modernos

que de Europa, acababan de llegar.   

 

              Juan Cano Rico (El Canchollo)

 


 

LA BANDA

 

Cuando el viento es modulado

por mano de fémina o de hombre,

discurriendo allá por donde se esconde

el camino dulcemente calibrado

por sabe Dios qué  ecuaciones,

haciéndonos sentir admirados

consiguiendo que su sonido asombre.

 

Cuando  el aire nos deleita

porque ya fue aderezado,

con el lenguaje hechizado

del Pentagrama y su letra.

 

Yo que he tenido la suerte

de admirar cada sonido.

Amo la música hasta la muerte,

quizá por eso las musas conmigo

quisieron ser complacientes

haciendo músicos a tres sobrinos.

 

Una rubia para el saxo,

un trompeta hijo de Paco.

Y para formar el triplete

la morena que toca el clarinete.

 

Los tres tuvieron por maestros

a músicos sobresalientes,

que quisieron dotar a La Fuente

del sonido de los astros.

 

Y termino, sin querer meterme en algún embrollo

les diré que esta banda consiguió reunir,

un hombre que dicen por nombre, el hipocorístico “Goyo”.

 

 

Barcelona 15/2/2010. Juan Cano Rico (El Canchollo)

 


 

EL COBARDE

 

Cobarde me llamaron un día

porqué me faltó el valor,

para quitarles la vida

a los cachorros que parió

una perra que nadie quería.

 

No nací para ejecutor

yo no sirvo de verdugo,

no se ganarme un mendrugo

con el odio y la sin razón.

 

Por aquellos principios básicos

que mi madre me enseñó,

de no confundir valentía

con tener un mal corazón.

 

Ser clemente con las criaturas

que en el mundo puso Dios,

la clemencia es la fortuna

que enriquece la buena razón.

 

Nos hace pensar en la amargura

de aquel que el verdugo conduce,

y en la impotencia que produce,

al que de noche y con premura

le dirán que su vida concluye.

 

Juan Cano Rico (El Canchollo)

  


 

CALLE DEL RIO

 

Mi pueblo tenía dos prados,

en el de Abajo ponían la feria,

en el de Arriba el mercado.

 

Los unía una calle,

que Del Rio aún se llama,

en un extremo la Iglesia del Carmen

en el otro el Mesón de la Hidalga.

 

A ella solamente confluían,

El Pozo del Agua Buena,

el Callejón de la Guarrilla,

más abajo el de la Fidelilla,

enfrente de las campanas

una estrecha y angosta callejita.

 

Sus habitantes más notables

a la vez que muy sencillos,

eran algunos Charangas

Nicomedes y los Angulillos.

 

En esta calle hubo un rio,

y un señor que no vendía agua,

pues era el vinatero Pio.

 

Aunque alguno se me olvida,

no es por premura o por prisa,

aquí vivió el señor Severiano

los Peinado y la tia Eloísa.

 

 

B-C-N. 20/2/2010.  J-C-N   (El Canchollo)  

        


                   

AQUEL  TERRUÑO

 

Aquel hombre con orgullo

proclamaba a los cuatro vientos

sus más nobles sentimientos,

de haber nacido en aquel terruño

que ocupaba sus pensamientos.

 

Aquellas gentes que él

siempre ha echado de menos,

aquellos ratos tan amenos

en el entrañable lugar aquel

donde dejó amigos tan buenos.

 

El árbol se ha de trasplantar

antes de crecer sus raíces,

para evitar las cicatrices

que dejan en él las heridas.

 

Esas  heridas que son;

la añoranza, la melancolía,

que como ruido machacón

se repiten todos los días,

en el silencio y meditación

de un alma tan dolorida.

 

 

 

Juan Cano Rico. (El Canchollo)


 

ACADEMIA  DEL HORROR

 

En aquellos campos quedó

nuestra juventud mancillada,

honor y vergüenza masacradas,

la bondad por el suelo rodó

segada por sus espadas.

 

Se conculcó todo derecho

se ignoró toda decencia,

allí no existió la clemencia

la piedad sólo era barbecho.

 

El verde de aquellos campos

sembrado de piel a jirones,

aquellos espacios tan amplios

se llenaron de, desilusiones,

 

Allí no se saborearon mieles

nuestra mente aniquilaron,

haciéndonos vomitar las hieles.

 

Mataron nuestra dignidad,

en aquella ardua empresa

pusieron su máquina a girar,

estrujando con sus prensas

nuestras ansias de triunfar.

 

 

 

 

Dedicado en especial a una de las victimas de aquella academia, que hizo conmigo aquel infernal curso.

         A Julio Vera Rodríguez  (El Robleano).

 

Juan Cano Rico (El Canchollo)   B-C-N 2009.

 

 


 

A  LOS ANTITAURINOS

 

Hay un tema, manido y manoseado,

que a mí me asombra, que haya gente

que tan fanáticamente, defiendan al astado.

 

Me pregunto, si esta civilización

no habrá entrado en decadencia,

pues veo una cierta incongruencia

en tratar como una humillación

lo que para Cuchares fue una ciencia.

 

Y no hay mayor contradicción

que defender la vida de un toro,

mientras hay quien muere en el paredón.

 

Según ellos, “ una fiesta de salvajes”

dicen que para el toro es un ultraje,

yo les digo que lo suyo huele a sabotaje.

 

Quieren prohibir la Tauromaquia

pues dicen que es la fiesta de España,

yo pregunto ¿Cataluña es Checoslovaquia?

 

Yo digo, no hay mayor asesinato,

y si hay algo de que avergonzarse,

es ver a tanta gente desangrarse

por el injusto y obsceno reparto,

de todos los bienes terrenales.

 

Nos hablan de dolor y sufrimiento

sin escuchar, del reo el lamento,

ante el pelotón de fusilamiento.

 

Por eso a los anti taurinos digo

¡que se miren sólo su ombligo!

y si no les gusta la “Fiesta”

a ir a verla no les obligo.

 

B-C-N. Enero. 2010. J-C-R. (El Canchollo)

 


 

MIS TRES PATRIAS

 

Yo comparto con tres tierras

mis cariños, mis amores,

las tres son pétalos de flores

que crecieron entre sierras.

 

Una que me vio nacer

otra que me cobijó,

la otra me dio el querer

de la mujer que me enamoró.

 

En una nacieron mis retoños,

la otra descanso del guerrero,

cuando me llegue el otoño

de los años venideros.

 

También tengo una tierra

que ocupa mis pensamientos,

entre olivares y viñas

de los Montes de Toledo,

allí tengo ancestros y familia

y a mis amigos manchegos.

 

Bañadas por este sol

que las alumbra y perfuma,

disipando toda bruma

para darle su luz y color,

para aclarar cualquier duda

les diré que soy español.

 

Es por eso que siento el orgullo

de haber nacido en su piel de toro,

sintiendo de sus mares el arrullo

¡yo a mis tres tierras adoro!

 

  

B-C-N. 26/12/2009. Juan Cano Rico. (El Canchollo)

 


 

LA  TRILLA

 

Con las primeras luces del día

venían de por mies los gañanes,

despertando la algarabía

y el canto de los chavales,

mientras las mulas uncían

a las trillas de pedernales.

 

Interminables y duras jornadas

trillando la mies en la era,

el campo hoy no es lo que era

las hierbas hoy, son transistorizadas.

 

Hoy no se escuchan relinchos

hasta los pilares desaparecieron,

no hay rastro de donde estuvieron,

ya no quedan grandes ni chicos

que rememoren estos recuerdos.

 

Donde estuvieron las eras

hoy es de otra civilización,

aquello que fue otra cultura

¡se lo llevó la especulación!

 

Alguien podrá pensar;

que parece de chiflados,

añorar aquellas fatigas

de hombres tan esforzados

en sustentar sus familias.

 

  

Dedicado a todos los fuenteros  que les tocó trabajar en la pesada labor de la era.

 

Barcelona 13/ 12/ 2009.  Juan Cano Rico (El Canchollo)

 


 

CALLEJÓN  DE  LA  FIDELILLA

 

Aquel callejón inhumano

oscuro y lleno de fango,

sólo transitable en verano.

 

Lo bordeaban dos muros de piedra,

de barro, guijarros y mampostería,

lo habitaba tan sólo la “Mena”

con la calle Del Rio Hacia esquina.

 

Era un callejón angosto

por él sólo cabía una bestia,

alguno montado en moto

o tal vez en bicicleta.

 

De noche lúgubre y oscuro

atreverse a pasar por él

era cosa de hombres duros.

 

Allí tan sólo había una bombilla

por aquel tiempo lo llamaban

el callejón De la Fidelilla.

 

Estaba rodeado de huertos

que la especulación se ha comido,

aquí estuvo el más emblemático

que era el del tío “Cocido”.

 

Quien, de crio no fue allí, a la micción

o a contemplar los frutales floridos,

cuando el color hacia explosión

para fecundar, perales  y guindos.

 

Aquello después cobró dignidad

Transformándolo en hermosa calle,

que a don Deogracias fueron a dedicar.

 

Y así con Gloria y sin más pena

La gente se habrá olvidado,

Que su primera vecina fue, Mena.

 


 

A  BUSCAR  EL  DORADO

 

Pobres de aquellas  gentes

que marcharon a buscar el dorado,

aquellos que muchos habrán olvidado

eran los que llevaban en sus frentes

el sudor a sangre y fuego marcados.

 

Fueron aquellos que su destino

en lejanas tierras buscaron,

sólo su recuerdo nos dejaron,

alguno al cabo de los años vino

otros no pudieron, o se olvidaron,

los hubo que en caja de pino

a Fuente el Fresno regresaron.

 

Eran aquellos felices sesenta

cuando empezó aquella huida,

¡o quizás comenzó en los cincuenta!

para abrirnos aquella herida

que igual que guerra cruenta

nos dejó una generación perdida.

 

Huyeron de la industrialización del agro,

la pobreza, el hambre, la necesidad,

algunos quizá, por la novedad

pues les dijeron que el campo

no era tan bueno como la ciudad.

 

           En memoria de todas aquellas familias que abandonaron Fuente  el Fresno en los años 50 y 60.

B-C-N  27 de diciembre de 2009.  Juan Cano Rico (El Canchollo)

 

 


 

CUANDO MI PUEBLO ERA BLANCO

 

Con sus pétalos y estambres abiertos al mediodía

como una rosa de mayo que el agua reverdecía,

así de de bella era esta villa, que amarla se merecía.

 

Más con el tiempo y las modas

acabó parda como el cemento,

¡y no como la espuma de las olas!

 

Ya sólo queda en el recuerdo

ver las mozas de “jalbegar”

yo por eso el labio me muerdo

si un día me pongo a porfiar.

 

Viendo pueblos que con celo

supieron tan bien conservar,

aquello que los abuelos

la nieto le quisieron legar.

Hoy tener blancos los pueblos

¡Incrementa el valor cultural!

 

Por pensar que es obsoleto

las paredes blanquear,

piensen que por decreto

algún consistorio las hace pintar.

 

Donde les hablo son “albas”

la iglesia y el campanar,

y hasta suelen ser blancas

“las paredes del corral”.

 

Que bello seguir manteniendo

todo este bien popular,

por eso que yo no entiendo

que mi pueblo siendo rural,

se quiera seguir pareciendo

al gris de la gran ciudad.

  


 

LOS  CARBONEROS

 

Pobres de aquellas gentes

que para ganar su sustento,

marchaban aquellos montes

a pasar fatigas en invierno.

 

Vivian en chozos de caña

dormían en un camastro,

encima un colchón de paja.

 

El pan apuntado en una cuenta

para cuando llegara el verano,

obtener del carbón y su venta

algo de dinero en mano

con el que saldar las deudas,

aquellas que tanto impacientan

al panadero, al tendero y a don fulano.

 

Humeando allá en las cumbres

Están, los “boliches” de carbón,

aquellas montañas de lumbre

capaces de en un descuido tragarse

al más fiero y valiente varón.

 

Era una arrastrada vida

donde no abundaba el dinero,

era la existencia tan sufrida

de aquellos pobres carboneros.

 

     

         Dedicado a todos y cada uno de los fuenteros que desempeñaron éste sacrificado, y ya olvidado oficio.

 

 

         Barcelona enero de 20010. Juan Cano Rico (El Canchollo)

 


 

PEDRO “BONIFA”

 

No había en toda La Fuente

personaje tan irónico y mordaz,

y al mismo tiempo tan inteligente.

 

Él regentaba una tienda

con mucho humor y desparpajo,

su gran lucha fue el trabajo,

criar a sus hijos su contienda.

 

Él trabajó con ahínco

con mucho esfuerzo y amor,

de vástagos crió a cinco

que le dieron orgullo y honor.

 

Lo mismo rezaba a los muertos

que vendía chuches con su cesta,

nunca se metió en entuertos,

su negocio, la fruta fresca y la seca.

 

Él y Adora fueron alma de la plaza

por eso al verla sin ellos, tan vacía,

la encuentro triste, ñoña y fría,

los recuerdos me despedazan

recordando, que aquí hubo alegría.

 

Su voz me parece escuchar

cuando vendía castañas

recién acabadas de asar,

hasta oigo su voz que grita

aquel eslogan tan suyo

de, “calentitas, calentitas”.

 

Hoy que Pedro descansa en el cielo

le quiero humildemente homenajear,

pues bien merecen un recuerdo

Adora y Pedro Valdelomar.                                  Barcelona 20/ 12/2009.

 

Un abrazo para cada uno de sus hijos, de  Juan Cano Rico (El Canchollo)

 

 


 

ECOS MANCHEGOS

 

Escucho cantar la abubilla

que me trae como presagio,

la primavera que se avecina.

 

En las noches de marzo

cuando los luceros brillan,

y la luna en su regazo

acunando está maravillas.

 

Se oye cantar en los prados

arboledas y linderos,

los cánticos monocordes

de los grillos cebolleros.

 

Cuando el campo se satura

de los colores tan verdes,

que vistos desde la altura

parecen el mar que no tienes.

 

Estas notas de esperanza

que te llevan pensar,

¡quizás no estoy en La Mancha

o tal vez lo debí de soñar!.

 

Veo tu Cerro Rubio

cubierto de un manto verde,

en mi nariz el efluvio

de las espigas que emergen.

 

Pero esto son sólo recuerdos

de una infancia ya lejana,

de algunos locos muy cuerdos

embargados por la añoranza.

 

CAMINITO  DEL  SOTILLO

 

¡Ay! de mis ojos que tantas  

cosas vieron

¡ay! de mis sentidos que todo lo

vivieron

¿que recordaran cuando los lleven

prisioneros?

en una caja de pino ¡camino del-

cementerio!

 

Caminito del Sotillo ¡caminito

 traicionero!

te recuerdo con tristeza

con miedo y con denuedo

significas noche oscura

¡camino del cementerio!

 

Con tus cipreses afilados

como queriendo herir el cielo

te recuerdo con tristeza

¡camino del cementerio!

 

Sobre tí fui caminando

a enterrar lo que más quiero                                                                                     

por eso yo te maldigo

¡caminito traicionero!

por eso había jurado no darte

ni mi alma ni mi cuerpo

caminito desgraciado

¡camino del cementerio!

 

Cerca de tí reposan

casi todos mis ancestros

sobre tí pasa lo mundano

sobre tí pasa lo terreno

caminito del Sotillo

¡caminito traicionero!

las flores que te bordean

crecieron con llanto ajeno

por eso yo te maldigo

¡camino del cementerio!

 


 

BESOS  PERDIDOS

 

Bajo las ramas de olivo

yo te he querido besar

mas el tiempo y el olvido

todo quisieron borrar.

 

Caricias de adolescentes

que tú querías frustrar

aquellas que en otras gentes

huellas lograron dejar.

 

Los besos que en el sendero

tú no me quisiste dar

son flores en un florero

a punto de marchitar.

 

¿Para qué quiero caricias?

que a nadie le puedo dar

te quieros tengo guardados

de poco me sirven ya

son como el agua del río

si no la cogen se va.

 

Amores que apaga el tiempo

si nadie los sabe avivar

son cenizas que en el viento

se tienden a desparramar.

 


 

 

AL PASTOR DE LAS PEDRIZAS

 

¡¡Ay!! De los últimos pastores

que en las pedrizas habitan

pasando mil sinsabores

y fatigas infinitas.

 

Esos brazos resecados

que hasta parecen sarmientos

por esos fríos extremados

por los duros sufrimientos.

 

Ya no se ven los pastores

 en la pedriza del Fijo

no quieren más sinsabores

ni quieren ser pastores sus hijos.

 

La cabra que de mañana

se le ha puesto  a parir

tan lejos de la majada

cuanto le hará de sufrir

el cabrito carga a su espalda

por no dejarlo morir.

 

Subsistiendo con pan duro

y algún que otro tropezón

en el bolsillo no tiene un duro

¡esta vacío el zurrón!

 

A lo lejos se ve un burro

¿será de algún leñador?

se ha contestado a asimismo

el pobrecito pastor.

 

Murió Eusebio el de los Canos

Cilara también murió

en el monte los chaparros

están recordando su voz.

 

Quedaron vacíos los rasos

y el chozo se derrumbo

aun resuenan los pasos,

que el eco nos devolvió.

 


 

AIRES DEL PORTEZUELO

 

Aquel viento tan fresco, que en el verano corría,

cargado iba de aromas, de chaparros y de encinas,

purificado por el monte, y el agua ¡cuando llovía!

 

Aquel aire que en “Peña Negra”

su reseco aliento humedecía,

bajando está el “Portezuelo”

por la ermita de ¡!santa Lucia ¡!

 

¡Ay! valle de los picones,

que dejáis los vientos pasar,

tan ásperos, fieros y bravucones

que el “Robleo” no los puede parar.

 

Soplando de la Serrana

los vientos del Norte están,

han pasado por el Cortijillo,

¡barriendo están el Bonal!

 

Enfilando el amplio llano,

al Guadiana se van a buscar,

que les sirve de reclamo

para hacerlos amainar,

con olores de “masiega”

acabada de cortar.

 

¿pero? a mi Fuente el Fresno,

¡ningún viento lo va a molestar!

Cerro Rubio les pone freno,

para que el se pueda solazar.

 

Y en este dulce letargo

¡mirándole, esta Malagón!

que el viento no le pasa de largo,

pues en mitad del llano creció.

 


 

A   UN  LUGAR  DE  LA   MANCHA

 

Las zarzas de tus riberas,

los juncos de tus orillas,

las hierbas de tu camino,

los olivos de tus laderas,

el frescor de tus arroyos,

el verdor de tus praderas,

el gorjeo de los pájaros,

el lenguaje de las piedras,

los recodos del camino,

cantando amores me llevan.

 

¡A un lugar bello y recóndito!

entre los llanos y sierras

de los montes de Toledo,   

en la llanura manchega,

a orillas del Guadiana

entre aneas y mansiegas,

perfumada por las jaras

aromada por las vegas,

entre flores de lavandas

de tomillos y de huertas,

allí esta mi ¡Fuente el Fresno!

bendita y amada tierra.

 

Cantando voy por el camino

de este mi amor mi tierra,

ella que me vio nacer

¡yo quiero verla antes que muera!

yo quiero que en mis ojos,

¡solo quepa mi tierra!

la más bella del mundo,

mi novia mi amante…..

“mi tierra”.

 

Solo pido una cosa

que el día que yo me muera,

mi cuerpo guarde reposo

en esta villa manchega.

    

Barcelona.   Juanito (el Canchollo). Deposito legal nº B-1031-09    

 


 

DE RIMA FACIL

 

Hoy al que escribe como Lope,

como Calderón o Cervantes,

tratando así de emular

esa prosa tan elegante

que al Castellano quisieron dar,

lo tildan de abominante

diciendo que su rima es fácil,

no saben que fue romance

mucho antes de evolucionar,

componerla creen corriente,

pues es sencilla de asimilar

para que la entienda la gente.

 

Tratan de restarle el alma

que contienen rimas y versos,

utilizando como arma

argumentos tan aviesos,

como, que no es moda,

que está en desuso,

imponiendo con abuso

la rima libre que está al uso.

 

A Samaniego yo admiro,

por Carolina suspiro,

Expronceda a mi me exalta,

el verso de Machado me encanta.

 

Cuando la rima es sencilla

para expresar el pensamiento,

cuando las palabras producen

ese bello alumbramiento,

asequible a tanta gente

que suelen tener sentimiento.

 

Dejad que se exprese el poeta,

dejad que fluya la fuente

que mana desde su mente

abriendo a todos su puerta.

 

   

Da igual con que lo haga

con octavas con cuartetas,

a veces sólo son dagas

que van abriendo las llagas

del sufrimiento de sus penas.

 

A veces quien las lee encuentra

lo que el poeta está diciendo,

sin hacer sumas ni cuentas

ni de los versos recuento.

 

Es por esto que yo me sublevo

con los que denostan mi rima,

yo les diré desde luego

¿quién fue primero, el huevo,

o tal vez la gallina?.

 

 

Indedicado a la pareja de un antiguo compañero de colegio y quinto mio.

 

Juan Cano Rico. (Juanito el Canchollo).

 


 

 

A  TI  MUJER

 

En sus ojos se mecía la luna,

sus brazos acunaban deseos,

en su pecho hizo nido el amor,

de sus senos se amantó Eros,

dejó embelesado al Olimpo

sufrió de imsonnio Morfeo.

 

Su desnudez:

hizo morir de envidia a las ninfas,

Afrodita enfurecía de celos,

Ceres quemó las cosechas

para matar de hambre a los griegos,

pues era tal su hermosura

que solo los dioses supieron,

con que cincel fue esculpida,

con que bronce la fundieron,

nadie sabia si era de mármol

extraído del Pentélico,

dicen que un dios la hizo de barro,

para después darle vida

con un suspiro sagrado,

perfumándola de armonías

para hacer de lo divino humano.

 

 

 

Juan Cano Rico. ( Juanito el Canchollo)

 

Dedicado a todas las mujeres.

  


               

 UN HERMOSO LUGAR

 

Aquellos prados, de verde esperanza

que la luz de la luna con su brillo irradiaba,

aquel arroyo de aguas tranquilas

tan solo por el viento agitadas.

 

Los campos de rojo amapola

la jara del monte perfume les daba,

y así el campo vestido de gala

con la primavera coqueteaba.

 

Recuerdo la paz de los montes,

los llanos y las cañadas,

recuerdo el sentir de tus gentes

y las siembras de espigas preñadas,

tambien los regatos y fuentes

y aquellas noches estrelladas,

imagen que duerme en mi mente

de la tierra por mi tan amada,

de ella llevo yo ausente

tantos lustros y jornadas.

 

Fue el destino que quiso

que un mal dia me alejara,

para gravar en mi memoria

tanto amor, tanto resquicio,

tanta hermosura y gloria.

 

Que a mi pluma nadie ose poner freno,

pues estoy describiendo un hermoso lugar

al que llaman ¡Fuente el Fresno!.

 

         Barcelona 17 de julio de 2009.  Juan  Cano Rico (Juanito El Canchollo).

         Un abrazo para todos.


 

UN FUENTERO LLAMADO FERNANDO

 

Quisiera hacer una Oda

pero, no encuentro trovadores,

y tampoco encuentro juglares,

¿no existirá algún rapsoda

para darle vida a estos cantares?.

 

Más cuando son dedicados

a tan querido personaje,

no encuentro yo el andamiaje,

para subirlo a sitios destacados

como bien merece su bagaje.

 

Quisiera poner en alta cota,

para, honrarlo, un estandarte,

pues él con maestría y con arte,

supo poner buena nota

haciendo de la Fuente baluarte.

 

Él con su cámara en ristre

no deja pies ni cabeza,

fotografía, costumbres y belleza,

nunca lo encuentro triste

si tiene al lado amigos y cerveza.

 

Y para darles más señas

pues intrigarles no quiero,

váyanse quitando el sombrero

que no son mis coplas, manriqueñas

aunque las escribí, con mucho esmero.

 

Las dedico, a un buen fuentero,

Qué, el que lo trata siempre guarda

de él bonito y agradable recuerdo,

sepan que de quien estoy hablando,

¡es de Fernando Izquierdo!.

 

Dedicado a ese gran hombre que tanto hace por el arte y la cultura, en Fuente el Fresno.

 

Barcelona 3 de julio del 2009. Juanito (el Canchollo)

 


 

ELEGIA, A PEPE ARIAS.

 

Quedó mudo el laúd

la bandurria no sonaba,

dónde fue la juventud

que tocaba en la rondalla.

 

Cayó de pronto la noche

cercenando la alegría,

tú no tuviste un reproche

al ver que se te iba la vida.

 

Tus ojos perdieron la luz

tú boca ya no hablará más

te llevaron en un frío ataúd

camino a la eternidad.

 

Maldita sea la Parca

que al filo de su guadaña,

con Caronte nos embarca.

 

Contigo se fue una etapa

de camaradería y bondad,

contigo se cerro la tapa

del baúl de la amistad.

 

No comprendo el sinsentido,

el Cielo bien pudo esperar,

si la vida es un suspiro

¿porqué no te dejó respirar?

 

El Cielo no tuvo clemencia

dejando húmedos los rostros

con  lágrimas de impotencia.

 

Quedaron los ojos rojos

de tanto y tanto llorar,

el corazón se llenó de abrojos

y no quiso más implorar,

el llanto cegó los ojos

por la pena y la soledad.

 

Cuándo visito mi pueblo

y me pongo a rememorar,

una tumba en el cementerio

me recuerda que no estás,

pareciéndome un misterio

que aquí viniste a morar,

siendo tan joven y bueno.

 

 

 

¡Qué pronto se te pasó la vida

sí sólo acababas de empezar,

familia y amigos restañan la herida,

que les dejó tanta adversidad.

 

Su imagen de juventud

no podremos olvidar,

irradiando esa gratitud

que los buenos suelen mostrar.

 

Constreñido quedó el corazón

por tanta rabia contenida,

al no comprender qué razón

tuvo Dios para llevarse tú vida.

 

¿Quién tú recuerdo vendrá a borrar?

¿quién recordará tú buena labor?

¿quién en tú tumba se parará a rezar?

haciéndolo con tanto fervor,

que tú recuerdo no muera jamás.

 

Al paso de tu ataúd

enmudeció la guitarra,

la noche apagó la luz,

nadie dijo una palabra,

y el Cielo con prontitud

su noble alma llevaba.

 

Todos buscaron consuelo

pues no salían las palabras,

Fuente el Fresno, vistió de duelo,

los ángeles tocaron fanfarrias,

todo fue pena y desconsuelo,

¡el día, en qué murió Pepe Arias!

 

 

 

Juan Cano Rico (Juanito

El Canchollo) Para Pepe: Long John.

 

En paz descanse este gran hombre.

Es el deseo de este que fue en un tiempo su amigo, y que siempre lo recuerda.

Juan Cano Rico. (Long John)

 


 

LA CALLE REAL

 

Era la calle Real

la antigua cañada merina,

la más señorial de la Fuente,

ella hacia de nexo y de puente

con la barriada nueva y antigua.

 

Con sus casas señoriales

sus ladrillos rojos de arcilla,

otras imitando la piedra en silla

con hermosos ventanales.

 

Tenia sus cuatro esquinas

verdadera arteria y pulmón,

con mozos que al refilón

piropeaban a las vecinas,

 

Allí había de todo

pescado, Moisés y la Aurelia,

ultramarinos, la Justi, Sánchez de la Nieta

en la Cuesta de Animas “La petra”

 

Presidía todo aquello un reloj

sobre una torre de piedra,

encastrado en aquel rincón

de la iglesia y su cabecera.

 

Tambien había tejidos

Evaristo, Juanito Patacón,

Don Cristino, casi en el rincón,

Y lo que hoy llamaríamos “sonido”

que era de Valentín, el de “Los Siros”.

 

Pero todo esto quedó

en al más ignominioso olvido,

la soledad todo invadió

queriendo hacer ver que allí no existió

tanta alegría, tanto bullicio.

 

 

Aquí se cortejaba a las mozas,

los mozos con sus corrillos,

aquí la vida era hermosa

con aquel juguetear de chiquillos.

 

Pero disculpen,

será sólo un momento,

se me olvidó que en ésta calle

tuvo su sede el Ayuntamiento.

 

Y que disculpen toda esa gente

que aquí no vine a nombrar,

tendrán que ser indulgentes

pues la misiva es muy urgente

y por eso he de abreviar.

 

 

 

 

Barcelona 17 de julio de 2009.

 Un abrazo fuenteros.

Juan Cano Rico

(Juanito el Canchollo)

 


 

BAR PRADO (Pedro y Luís)

 

Hoy quiero hablarles a ustedes

de loado y envidiable binomio,

el cual es digno de encomio

admiración, parabienes y mercedes.

Son como sacristán y cura

lo que el uno dice el otro bendice,

pero observando las directrices

de al cliente atender con premura.

 

Imagínense que les hablo

de un dúo, que no son

ni aquel gordo, ni aquel flaco.

 

Mientras uno atiende la barra

el otro con gran primor, barra y cocina, 

friendo los calamares, o gambas con “gabardina”.

 

Hay quien dice que las amistades

nunca fueron duraderas,

juntos llevan muchos lustros

llevando en alto sus banderas,

sorteando, alegrías o disgustos

¡así casi una vida entera!.

 

Para sacarles de dudas

les daré algunas pistas,

aunque los dos son muy artistas

nunca pisaron, del circo la pista,

a pesar de ser buenos malabaristas.

 

Nadie puede imaginar

Este bar sin tan genuinos fuenteros,

ni a Don Pedro de regentar

El Prado, sin Luis “El  Campanillero”.

   

Como ya saben de quien hablo

las malas lenguas dirán

que tienen pacto con el diablo.

 

Pues los cortos de entendederas

nunca podrán asimilar

que haya amistades tan duraderas.

 

 

Barcelona 18 de julio de 2009.

Juan Cano Rico ( Juanito El Canchollo).

Un abrazo amigos: Pedro y Luís.